Agencia Reforma | 16 de septiembre de 2026.

Ciudad de México– Una cena para conmemorar la Independencia de México para ocho personas con pozole rojo, chiles en nogada, pambazos, tostadas de tinga de pollo, guacamole con totopos y esquites, además de agua, cerveza y tequila, costó unos 2 mil 473.86 pesos,
1.5 por ciento más que el año pasado, de acuerdo con un ejercicio realizado por Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).
El incremento equivale a 309.23 pesos por comensal. Sin embargo, el resultado general oculta movimientos distintos entre los alimentos que integran la mesa.
De los 48 insumos considerados, 23 subieron de precio y 25 bajaron. Las alzas sumaron 104.14 pesos, mientras que las reducciones restaron 67.51 pesos al gasto total.
Las hortalizas concentraron la mayoría de los principales incrementos. La cebolla blanca aumentó 70.8 por ciento; la papa, 65 por ciento; el tomate saladette, 45.4 por ciento, y el limón, 25.9 por ciento.
En conjunto, estos cuatro productos aportaron 43.92 pesos adicionales a la cena, más del doble del incremento neto registrado. Además, se trata de ingredientes que aparecen en distintos platillos de la celebración.
La tortilla de maíz también encareció su precio, con un aumento de 16.9 por ciento, al pasar de 20.90 a 24.42 pesos por kilogramo. Su presencia en diversos alimentos amplía el efecto de su variación sobre el gasto familiar.
Las bebidas representaron otro foco de presión. Su costo aumentó 3.3 por ciento, frente a un alza de 1 por ciento en la comida. La cerveza subió 9.2 por ciento, y el refresco, 8.1 por ciento, mientras que el tequila bajó 2.4 por ciento.
Este comportamiento adquiere relevancia por el peso de las bebidas en la mesa. En conjunto, agua, cerveza y tequila representan 22.8 por ciento del costo de la cena, una proporción cercana a la de los chiles en nogada, que concentran 22.2 por ciento.
En contraste, las carnes ayudaron a contener el gasto. El espinazo de cerdo bajó 9.5 por ciento; la carne de cerdo molida, 8.9 por ciento, y la pechuga de pollo, 2.2 por ciento. La carne de res molida fue la excepción, con un aumento de 12.6 por ciento.
1.5 por ciento más que el año pasado, de acuerdo con un ejercicio realizado por Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).
El incremento equivale a 309.23 pesos por comensal. Sin embargo, el resultado general oculta movimientos distintos entre los alimentos que integran la mesa.
De los 48 insumos considerados, 23 subieron de precio y 25 bajaron. Las alzas sumaron 104.14 pesos, mientras que las reducciones restaron 67.51 pesos al gasto total.
Las hortalizas concentraron la mayoría de los principales incrementos. La cebolla blanca aumentó 70.8 por ciento; la papa, 65 por ciento; el tomate saladette, 45.4 por ciento, y el limón, 25.9 por ciento.
En conjunto, estos cuatro productos aportaron 43.92 pesos adicionales a la cena, más del doble del incremento neto registrado. Además, se trata de ingredientes que aparecen en distintos platillos de la celebración.
La tortilla de maíz también encareció su precio, con un aumento de 16.9 por ciento, al pasar de 20.90 a 24.42 pesos por kilogramo. Su presencia en diversos alimentos amplía el efecto de su variación sobre el gasto familiar.
Las bebidas representaron otro foco de presión. Su costo aumentó 3.3 por ciento, frente a un alza de 1 por ciento en la comida. La cerveza subió 9.2 por ciento, y el refresco, 8.1 por ciento, mientras que el tequila bajó 2.4 por ciento.
Este comportamiento adquiere relevancia por el peso de las bebidas en la mesa. En conjunto, agua, cerveza y tequila representan 22.8 por ciento del costo de la cena, una proporción cercana a la de los chiles en nogada, que concentran 22.2 por ciento.
En contraste, las carnes ayudaron a contener el gasto. El espinazo de cerdo bajó 9.5 por ciento; la carne de cerdo molida, 8.9 por ciento, y la pechuga de pollo, 2.2 por ciento. La carne de res molida fue la excepción, con un aumento de 12.6 por ciento.
Fuente: El Diario MX
