Alejandro Alegría | 27 de marzo de 2026
Ciudad de México (27 de marzo de 2026).- La estabilidad en los precios de la canasta básica se encuentra bajo presión debido a un incremento del 25% en el costo de los fertilizantes con base de urea. El Consejo Nacional Agropecuario (CNA) señala que este repunte, derivado de la inestabilidad bélica en Oriente Medio, elevará inevitablemente los gastos de operación en el campo, repercutiendo de forma directa en el bolsillo de los consumidores.
De acuerdo con Jorge Esteve, presidente del CNA, la región en conflicto es responsable de producir el 35% de la urea mundial y el 20% de los fertilizantes comerciales. El tránsito por el estrecho de Ormuz resulta crítico para el suministro; su cierre o complicación logística dispara los precios de insumos esenciales.
Impacto en la estructura de costos operativos
La dependencia de fertilizantes importados —que representa el 75% del consumo nacional— coloca a los agricultores en una posición vulnerable. Dependiendo del tipo de cultivo, estos insumos pueden absorber hasta el 60% del presupuesto total de producción. A este escenario se suma el encarecimiento del diesel, que en México mantiene precios superiores a los de Estados Unidos.
“El petróleo, el diesel está subiendo, es más caro que en Estados Unidos de por sí, obviamente todos estos fertilizantes arriba de 25 por ciento, estamos encontrando que con un estrecho cerrado y con falta de la proveeduría, pues están subiendo muchísimo y se va reflejar en un costo mayor de producción.” — Jorge Esteve, presidente del CNA.
Por su parte, Luis Alberto López, titular del Consejo Empresarial Agropecuario de Tlaxcala, puntualizó la magnitud del ajuste: la tonelada de fertilizante escaló de los 12 mil pesos a superar los 21 mil pesos en el mercado actual.
Limitaciones del programa federal y productividad
A pesar de la existencia del programa “Fertilizantes para el Bienestar”, especialistas consideran que el apoyo es insuficiente para mitigar la crisis global. Juan Carlos Anaya, presidente del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), indicó que la política pública se ha centrado exclusivamente en productores de pequeña escala, dejando fuera a los medianos y grandes agricultores, quienes también enfrentan el alza de costos.
“Los agricultores no van a ganar más, porque sus insumos van a ser más caros, pero al consumidor le va a salir más caro.” — Jorge Esteve, presidente del CNA.
Las cifras de GCMA revelan que la entrega de recursos no garantiza un aumento proporcional en la cosecha. En el estado de Guerrero, por ejemplo, se tiene prevista la distribución de 157 mil toneladas de fertilizantes para este ciclo; no obstante, en un análisis de seis años, la productividad agrícola en dicha entidad solo creció un promedio de 180 gramos, evidenciando un desfase entre el subsidio y el rendimiento real del campo.
Fuente: La Verdad de Tamaulipas
