El Diario de Coahuila: Producción agropecuaria en México: caídas históricas e importaciones récord de maíz y azúcar

Guillermo Robles Ramírez | 09 de febrero de 2026

La producción y la productividad en el campo mexicano están llegando a límites que nadie esperaba ni se imaginaba hace unos años, y esto está obligando al sector que consume estos productos, en específico panaderías, tortillerías, industria láctea y refresqueras, así como al consumidor común a recurrir a importaciones masivas de artículos básicos como el maíz, la leche en polvo o fresca, el azúcar y otros más, por mencionar solo los más críticos y que más duele ver.

El problema no tiene nada de ciencia ni de misterio, simplemente los costos de producir en el campo mexicano se han vuelto mucho más altos que en otros países, muchos de los cuales ni siquiera se comparan con el potencial agropecuario que México siempre presumió tener, o al menos que tuvo durante décadas, cuando éramos exportadores netos en varios rubros y el campo era motor de la economía.

Importar leche y productos lácteos de Estados Unidos ya no es ninguna novedad ni sorprende a nadie; lleva años pasando de forma creciente. Lo mismo con el maíz, en donde resulta inverosímil, casi doloroso, que en muchos estados del país la tortilla, ese alimento tradicional por excelencia de los mexicanos, el que nos define desde la época prehispánica, se esté elaborando cada vez más con maíz traído de fuera, principalmente de Estados Unidos, donde producen a costos mucho más bajos gracias a subsidios, tecnología avanzada y escalas enormes.

En 2025 México rompió por tercer año consecutivo su récord de importaciones de maíz, alcanzando 24.59 millones de toneladas de maíz amarillo y blanco, un aumento del 4.1% respecto a 2024, según datos del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA). De ese total, unas 900 mil toneladas fueron de maíz blanco para masa y tortilla, un salto brutal del 350% comparado con el año anterior.

La producción nacional de maíz se quedó en torno a 25 millones de toneladas o menos en ciclos recientes, lo que deja un déficit estructural enorme, y para 2026 se espera que las importaciones sigan altas o incluso suban un poco más por la expansión pecuaria y los precios internacionales bajos.

Empero, eso no es lo peor ni lo más reciente que está doliendo. La última noticia que ha circulado con fuerza es que México ha importado volúmenes significativos de azúcar de países centroamericanos como Guatemala, Brasil y en menor medida Nicaragua en los últimos ciclos, lo que ha presionado a la baja los precios internos y generado una crisis en el sector cañero e ingenios nacionales. Esto suena poco alentador cuando vemos a México como el “hermano mayor” de esa franja de Centroamérica, con más de 40 ingenios activos, una superficie cañera histórica mucho mayor y un legado agroindustrial que debería darnos ventaja competitiva.

En realidad, México es un productor neto y autosuficiente; en el ciclo azucarero 2024-2025 produjo alrededor de 4.7 millones de toneladas, superando el consumo interno estimado en 3.9 millones, con inventarios que elevan la oferta total a 6.1 millones de toneladas. Sin embargo, desde 2023 las importaciones crecieron de forma excepcional hasta 610 mil toneladas en 2023 y 2024, equivalentes al 15% del consumo, y alrededor de 155 mil toneladas en periodos recientes, cerca del 4%.

Estas entradas provinieron principalmente de Brasil, Guatemala, India y otros, a precios internacionales más bajos, alrededor de 410 y 512 dólares por tonelada cruda o refinada en 2024-2025. Lo que hacía el azúcar importado más barato incluso con aranceles previos. Ante esta situación, el Gobierno Federal elevó drásticamente los aranceles en noviembre de 2025; hasta 156% para la mayoría de los azúcares y 210% para algunos como la azúcar líquida refinada, con el objetivo de proteger la producción nacional, los empleos rurales y evitar distorsiones en el mercado.

Sin embargo, la presión de costos sigue empujando a algunos industriales a buscar alternativas, aunque las importaciones totales de azúcar han bajado en ciclos recientes por esas medidas y por priorizar el mercado interno.

Así las cosas y así andamos en cuanto a la producción y productividad de los productos agropecuarios en nuestro México; cada vez se producen a mayor costo y con menor rendimiento por hectárea en muchos casos.

La productividad agrícola ha caído en granos básicos por sequías, insumos caros y políticas que no han logrado revertir la tendencia. La producción total agropecuaria bajó por segundo o tercer año consecutivo en 2025, con caídas fuertes en maíz hasta 20 y 25% en algunas regiones como Sinaloa, trigo y sorgo, obligando a depender más del exterior.

Por eso a los mexicanos ya no nos sorprende ver manzanas americanas en los mercados, verduras y legumbres de allá o de Sudamérica, lácteos de Estados Unidos o Europa, y otros alimentos básicos de diferentes países. Para tener una idea clara de lo que estamos pasando y que obliga a traer tantas cosas de fuera, basta con el ejemplo de la nieve, ese delicioso manjar que tanto queremos los coahuilenses, sobre todo en la región Sureste, Saltillo, Ramos Arizpe y Arteaga.

Ahí, un litro de nieve americana importada cuesta menos que la famosa nieve Ramos, la tradicional de la zona. Y a los laguneros les pasa algo parecido con la nieve de “Chepo” o las locales terminan saliendo más caras que la estadounidense por litro.

Es algo que más que para criticar a diestra y siniestra, merece una reflexión seria y un análisis profundo por parte del sector productivo, los gobiernos y todos los que comemos de esto. Porque es duro aceptar que en México estamos produciendo menos y más caro en lo básico, perdiendo competitividad en nuestro propio patio trasero. Antes éramos autosuficientes o casi en maíz blanco, leche y azúcar; ahora importamos récords históricos.

Ojalá se pongan las pilas con riego eficiente, subsidios bien dirigidos, tecnología, crédito barato y políticas que realmente levanten al campo, porque si no, seguiremos dependiendo de fuera y pagando el precio, literal, los de a pie. Es una situación que duele en el orgullo y en el bolsillo, pero hay que verla de frente para cambiarla algún día.

 
 

Fuente: El Diario de Coahuila

Comparte en tus redes:

Suscríbete

Regístrate a nuestra comunidad y recibirás noticias diarias que te ayudaran a mantener tu ventaja estratégica. Es totalmente gratuito.