Brisedia Pava | 26 de marzo de 2026
El sector azucarero mexicano enfrenta presiones en el mercado interno ante el aumento del contrabando de azúcar por la frontera sur, la reducción de exportaciones hacia Estados Unidos y la sustitución del producto por jarabe de maíz de alta fructosa, de acuerdo con el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas.
La Cámara Nacional de la Industria Azucarera denunció la entrada irregular de azúcar proveniente de Guatemala, situación que, señaló, genera distorsiones en el mercado nacional y una competencia desigual para los productores locales.
Según la Cámara, el ingreso ilegal se concentra principalmente a través de Ciudad Hidalgo, afectando la estabilidad de los precios domésticos.
De acuerdo con datos proporcionados por la CNIAA y registros públicos de Guatemala, entre octubre de 2025 y febrero de 2026 ese país exportó 16,000 toneladas métricas hacia México, mientras que las autoridades mexicanas solo reportaron el ingreso formal de 1,000 toneladas métricas en el mismo periodo.
La discrepancia de 15 mil toneladas sugiere que el producto ingresó al país sin pagar el arancel correspondiente del 156 por ciento. El azúcar, proveniente de ingenios guatemaltecos como Palo Gordo, Santa Ana y La Unión, se comercializa en centrales como la de Iztapalapa, en la Ciudad de México.
A principios de marzo, la Fiscalía General de la República realizó un operativo cerca de la aduana de Ciudad Hidalgo, donde aseguró un tractocamión con 22 toneladas de azúcar presuntamente provenientes del ingenio Palo Gordo.
El GCMA señaló que el contrabando en la frontera sur es solo uno de los factores que presionan al sector. A ello se suma la reducción de la cuota de exportación de azúcar hacia Estados Unidos, lo que limita la salida del excedente nacional e incrementa la disponibilidad interna del producto.
Asimismo, la industria de alimentos y bebidas continúa sustituyendo el azúcar nacional por jarabe de maíz de alta fructosa, lo que reduce la demanda estructural y profundiza el desequilibrio entre la oferta y el consumo interno.
De acuerdo con Sol Yucatán, esta combinación de factores genera presión a la baja en los precios, lo que reduce los ingresos de los ingenios y afecta directamente a los productores de caña.
“Ante este panorama, consideramos necesario reforzar la vigilancia fronteriza, mejorar la coordinación interinstitucional y revisar las condiciones del mercado para asegurar la viabilidad de la cadena productiva”, señaló Juan Carlos Anaya.
Fuente: Zafranet