Paola Padilla | 31 de marzo de 2026
El Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) advierte que en el primer mes del conflicto en Medio Oriente la urea aumentó casi 26% y los fertilizantes casi 29%, presionando costos para productores y al programa Fertilizantes para el Bienestar.
Según el GCMA, entre el 20 de febrero y el 27 de marzo los incrementos en los precios internacionales de fertilizantes oscilaron entre 25% y casi 30%.
En particular, la urea mostró un alza cercana al 26% y el promedio de los fertilizantes se incrementó casi 29% durante ese periodo, movimientos que se trasladan rápidamente a los costos internos en México.
Origen de las importaciones y vulnerabilidad del mercado
El análisis del GCMA detalla que México importa más del 70% de su consumo de fertilizantes, lo que hace al país sensible a fluctuaciones internacionales.
Los principales orígenes citados son Rusia y Marruecos para fosfatados; Omán, Qatar y Emiratos Árabes Unidos para urea; y Canadá para potasa. La concentración por origen aumenta la exposición a choques externos.
Los aumentos afectan cultivos de granos básicos, frutas, hortalizas y caña de azúcar, con pérdida de rentabilidad para agricultores por costos más altos de insumos y fletes.
El GCMA advierte que el programa Fertilizantes para el Bienestar enfrenta presiones presupuestales: con el mismo monto se podrá comprar menos producto, existe riesgo de reducción de cobertura por productor y posibles retrasos operativos ante la volatilidad del mercado.
Recomendaciones del GCMA
El Grupo Consultor propone medidas para mitigar el impacto y mejorar la resiliencia del suministro y del presupuesto público.
- Fortalecer el presupuesto del programa Fertilizantes para el Bienestar.
- Incentivar la producción nacional de fertilizantes para reducir dependencia externa.
- Diversificar proveedores internacionales y considerar compras anticipadas con coberturas de precio.
Estas acciones buscan limitar la transmisión de precios internacionales a costos internos y proteger la rentabilidad de productores frente a nuevas volatilidades.
Consecuencias en la cadena logística y precios al consumidor
Además del efecto directo sobre insumos agrícolas, el aumento en combustibles eleva los costos de transporte, lo que incrementa los fletes y, en conjunto, puede trasladarse a los precios al consumidor final.
Los productores de escala media y pequeña son los más expuestos a la combinación de mayores insumos y limitaciones presupuestales de los programas de apoyo.
Fuente: Sinaloa Hoy
