Nallely Hernández | 17 de agosto de 2026.

Ante una serie de señalamientos de Estados Unidos en materia sanitaria sobre hortalizas mexicanas, como lechugas y jalapeños, es urgente aclarar si las medidas corresponden a hechos comprobados o forman parte de la presión comercial ejercida sobre México, señaló Juan Carlos Anaya, director general de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).
El especialista consideró que las autoridades estadounidenses deben aplicar medidas focalizadas, transparentes y sustentadas en evidencia para evitar generalizaciones y prejuicios sobre los productos agrícolas mexicanos.
«La inocuidad no se debate, se demuestra. El campo mexicano no puede quedar atrapado entre la presunción automática de culpabilidad y una defensa que niegue los riesgos; la respuesta debe ser evidencia, trazabilidad y una defensa comercial técnicamente sólida», expresó.
Actualmente, Estados Unidos mantiene investigaciones abiertas por presuntos brotes de salmonela relacionados con jalapeños de Sinaloa, así como por un brote de parásitos asociado con lechugas mexicanas, casos en los que las autoridades sanitarias de México no han identificado evidencia que respalde los señalamientos.
«La inocuidad no se debate, se demuestra. El campo mexicano no puede quedar atrapado entre la presunción automática de culpabilidad y una defensa que niegue los riesgos; la respuesta debe ser evidencia, trazabilidad y una defensa comercial técnicamente sólida», expresó.
Actualmente, Estados Unidos mantiene investigaciones abiertas por presuntos brotes de salmonela relacionados con jalapeños de Sinaloa, así como por un brote de parásitos asociado con lechugas mexicanas, casos en los que las autoridades sanitarias de México no han identificado evidencia que respalde los señalamientos.
En el caso de los jalapeños, de acuerdo con autoridades sanitarias estadounidenses, se reportaron 345 casos en 27 estados entre personas que comieron en restaurantes de comida mexicana, con un proveedor en común originario de Sinaloa.
Hasta el momento, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) no ha llegado a una conclusión sobre el origen del brote y mantiene abierta la investigación. Lo mismo ocurre con el caso de las lechugas, que fue reportado previamente.
Incluso desde la Casa Blanca se ha planteado de manera informal la posibilidad de aplicar aranceles a las lechugas mexicanas.
Ante este escenario, Anaya consideró necesario agotar las investigaciones sanitarias e identificar el origen de los brotes. Sin embargo, advirtió que una preocupación sanitaria válida podría utilizarse como barrera no arancelaria y generar un efecto reputacional generalizado sobre un país o producto.
El director de GCMA señaló que las autoridades mexicanas deben solicitar formalmente la información técnica completa de los casos y comunicar oportunamente al sector si existen medidas adicionales de inspección o restricciones que puedan afectar los embarques.
«La prioridad es proteger al consumidor sin permitir que la incertidumbre se convierta en una sanción generalizada para productores y exportadores que cumplen», acotó el especialista.
Hasta el momento, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) no ha llegado a una conclusión sobre el origen del brote y mantiene abierta la investigación. Lo mismo ocurre con el caso de las lechugas, que fue reportado previamente.
Incluso desde la Casa Blanca se ha planteado de manera informal la posibilidad de aplicar aranceles a las lechugas mexicanas.
Ante este escenario, Anaya consideró necesario agotar las investigaciones sanitarias e identificar el origen de los brotes. Sin embargo, advirtió que una preocupación sanitaria válida podría utilizarse como barrera no arancelaria y generar un efecto reputacional generalizado sobre un país o producto.
El director de GCMA señaló que las autoridades mexicanas deben solicitar formalmente la información técnica completa de los casos y comunicar oportunamente al sector si existen medidas adicionales de inspección o restricciones que puedan afectar los embarques.
«La prioridad es proteger al consumidor sin permitir que la incertidumbre se convierta en una sanción generalizada para productores y exportadores que cumplen», acotó el especialista.
Fuente: Reforma


