Equipo Editorial | 30 de octubre de 2026.

El Consejo Nacional Agropecuario advierte que México podría importar más del 80% del maíz que consume en los próximos 10 años, ante el crecimiento de la demanda y los retos de la producción nacional. Para revertir esta tendencia, el sector busca mecanismos que mejoren la rentabilidad y brinden certidumbre a los productores.
México podría depender de las importaciones para cubrir más del 80% de su demanda de maíz en los próximos 10 años, ante el crecimiento del consumo y el menor dinamismo de la producción nacional, advirtió José Cacho Ribeiro, vicepresidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA).
De acuerdo con el empresario del sector harinero, la dependencia del grano extranjero ha aumentado de manera sostenida durante los últimos años. Mientras hace aproximadamente 15 años las importaciones representaban entre 37 y 38% de las necesidades nacionales, en 2026 podrían cubrir entre 53 y 54%.
“Estamos viendo que cada vez dependemos más de las importaciones por esa razón. De hecho, si se ven los números, hace más o menos 15 años importamos el 37 al 38 por ciento de las necesidades. Este año, probablemente importemos el 53 al 54 por ciento. A este ritmo, para dentro de 10 años vamos a importar más del 80 por ciento del maíz”, advirtió Cacho Ribeiro en declaraciones a un medio de circulación nacional.
Importaciones de maíz concentran las compras de granos
Las cifras del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) muestran la relevancia de las compras internacionales para el abastecimiento agroalimentario de México.
Entre enero y septiembre de 2026, el país importó 37.3 millones de toneladas de granos, de las cuales el maíz representó 52.2%, lo que lo convirtió en el principal producto adquirido en el exterior dentro de este grupo.
En el mismo periodo, las importaciones agrícolas alcanzaron 19.5 millones de toneladas, un incremento de 5.8% respecto al mismo lapso del año anterior. Por su parte, el valor de las compras de granos aumentó alrededor de 4.2%, por debajo del crecimiento registrado en el volumen importado.
Este comportamiento contrasta con la producción nacional de maíz, que cerró 2025 en poco más de 23.5 millones de toneladas, frente a importaciones cercanas a 20 millones de toneladas durante ese mismo año.
Para Cacho Ribeiro, entre los principales desafíos para fortalecer la producción nacional se encuentran el acceso al financiamiento, la rentabilidad de los productores y las condiciones del mercado internacional.
A estos factores se suman el tipo de cambio y la caída de los precios internacionales, que pueden incentivar las compras en el extranjero, principalmente de Estados Unidos.
Buscan un nuevo esquema para mejorar la rentabilidad del campo
Ante las dificultades que enfrenta la producción nacional, autoridades y representantes de la iniciativa privada trabajan en un mecanismo que proporcione mayor certidumbre a los agricultores y mejore las condiciones de comercialización.
La iniciativa surge tras la desaparición de programas como Agricultura por Contrato, cuyo propósito era establecer precios de compra para los productores antes de las cosechas.
Al respecto, el vicepresidente del CNA señaló que ya se firmó un acuerdo para desarrollar un esquema con características similares, aunque descartó que se trate de una recuperación del programa anterior.
El mecanismo todavía se encuentra en proceso de implementación y podría contemplar la contratación anticipada de las cosechas, la definición de precios y el uso de coberturas para reducir riesgos y mejorar las condiciones de comercialización.
Fuente: Porcicultura
