ALEJANDRO MONTAÑEZ ROMERO | 16 de junio de 2026.
Para la industria restaurantera, la inflación en alimentos es un factor que ha presionado el consumo de los comensales y ha obligado a desarrollar estrategias para mantener el crecimiento de las ventas.
En entrevista, Luis Paz, director de operaciones de Bisquets de Obregón, explicó que uno de los principales retos que enfrenta actualmente el sector es el incremento de precios, tanto en alimentos como en insumos energéticos.
De acuerdo con datos del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), en mayo la inflación general de alimentos rebasó el 5 por ciento. Sin embargo, por productos, casos como el jitomate y el tomate verde registraron aumentos anuales superiores a 50 por ciento, mientras que el refresco incrementó más de 10 por ciento.
Aunque a nivel nacional el costo de la electricidad registró una reducción, el gas doméstico reportó un aumento de 2 por ciento el mes pasado.
Bajo este escenario, Luis Paz señaló que la estrategia para contener los precios en el menú ha sido convencer a los franquiciatarios de reducir sus márgenes de ganancia, al tiempo que se busca fomentar entre los consumidores la preferencia por alimentos recién preparados, con procesos tradicionales, distintos a los de la competencia.
«Los alimentos en los últimos años, y sobre todo en la industria restaurantera con la mano de obra, han tenido una inflación muy elevada; por eso muchos han cambiado su modelo de negocio a productos prefabricados o insumos ya procesados, con alimentos congelados.
«Nosotros nos mantenemos fieles a la tradición de que en cada restaurante exista una pequeña fábrica de salsas y pan, y que todo se haga desde cero», explicó el directivo.
Fuente: Plan Informativo

