Antonio Gaytán | 31 de octubre de 2026.

- El colaborador de Aquí hay Campo cuestionó la proyección de 80 mil a 90 mil toneladas para Durango atribuida al Grupo Consultor de Mercados Agrícolas; Evenor Cuéllar también puso en duda las estimaciones y señaló que la producción podría ser de apenas 60 mil toneladas.
Las estimaciones sobre la cosecha de frijol en Durango se convirtieron en motivo de cuestionamiento durante el programa Aquí hay Campo, donde Jorge Pérez advirtió sobre el posible uso de cifras de producción para influir en el mercado y presionar a la baja el precio que reciben los campesinos.
El colaborador del programa señaló que el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) manejaba una proyección de entre 80 mil y 90 mil toneladas para Durango, frente a las aproximadamente 125 mil toneladas obtenidas el año anterior.
Pérez consideró que esa estimación es elevada y no corresponde con las condiciones que ha observado en sus recorridos por las zonas productoras, particularmente en el norte del estado, donde las lluvias fueron menores.
“Mi percepción como comercializadores es que quieren empezar a manipular el tema del precio de la producción para que haya un precio no tan alto”, expresó durante la emisión del domingo 25 de octubre.
Explicó que las lluvias registradas en septiembre ayudaron al llenado y tamaño del grano, pero no necesariamente mejoraron la floración ni la formación de vainas, por lo que no representarían un incremento significativo en el volumen de la cosecha.
A partir de esas condiciones, consideró que la producción podría ser menor a la proyectada y que esa situación debería reflejarse en un mejor precio para los agricultores.
Evenor Cuéllar cuestiona las estimaciones
En la misma conversación, Evenor Cuéllar también cuestionó las cifras de producción que se están difundiendo para Durango y señaló que la cosecha podría ser todavía menor.
Al referirse a la proyección de entre 80 mil y 90 mil toneladas, comentó que si la producción llegara a 60 mil toneladas, el volumen sería considerablemente inferior al que se está manejando.
Cuéllar también cuestionó las estimaciones de producción de Chihuahua. Durante su intervención mencionó que en ese estado se hablaba de 50 mil toneladas en los mejores años y puso en duda los volúmenes que se estaban considerando en las proyecciones.
Su planteamiento fue que las cifras de producción pueden influir en las expectativas del mercado y en las negociaciones por el grano, con consecuencias para los agricultores.
El productor, el primer eslabón de la cadena
Evenor Cuéllar amplió su intervención al explicar cómo funciona la cadena de comercialización de los productos agrícolas. Señaló que el campesino ocupa el primer eslabón, mientras que después participan proveedores de maquinaria, llantas, costales, bodegas y otros servicios, hasta llegar a quienes colocan el producto frente al consumidor.
Consideró que los agricultores permanecen en una posición vulnerable dentro de esa cadena y que quienes están más cerca del consumidor son los que obtienen mayores beneficios.
“Los que perdemos somos estos dos, los consumidores y los productores”, expresó al referirse a los extremos de la cadena, mientras cuestionaba la distribución de las ganancias en la comercialización.
También planteó que los agricultores necesitan organizarse y avanzar hacia esquemas de cooperativismo para tener mayor capacidad de negociación y no depender exclusivamente de los intermediarios para vender sus cosechas.
La referencia de 15 pesos y el mercado internacional
Jorge Pérez explicó que había recibido un reporte del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas sobre el comportamiento del mercado del frijol, en el que se mencionaba una referencia de alrededor de 15 pesos por kilogramo entre los productores.
Otro elemento que destacó fue la reducción de 20 por ciento en la producción de frijol de Estados Unidos respecto al año anterior, situación que, desde su perspectiva, podría favorecer el precio del grano.
El GCMA publica análisis periódicos sobre el mercado nacional e internacional, con información sobre superficie sembrada, condiciones de los cultivos, producción, inventarios y precios.
En sus reportes de octubre de 2026, la consultora documentó afectaciones en las principales regiones productoras del ciclo Primavera-Verano. También señaló que las lluvias de septiembre y principios de octubre no fueron suficientes para recuperar el potencial productivo de los cultivos.
Sin embargo, la proyección específica de entre 80 mil y 90 mil toneladas para Durango que mencionó Pérez no aparece en los resúmenes públicos consultados de esos reportes, por lo que no se cuenta con el documento específico que permita verificar su metodología y alcance.
Incertidumbre por 200 mil toneladas de inventario federal
Otro factor que preocupa a productores y compradores es el destino de aproximadamente 200 mil toneladas de frijol que el Gobierno Federal adquirió en cosechas anteriores.
Durante el programa, el conductor Antonio Gaytán señaló que existe incertidumbre sobre cuándo se comercializarán esas existencias, a qué precio y bajo qué condiciones operará el esquema federal de compra para la nueva cosecha.
Jorge Pérez coincidió en que una eventual venta de los inventarios a precios inferiores a los del mercado podría afectar directamente las negociaciones con los productores.
Explicó que, si el Gobierno Federal ofrece el frijol a un precio menor, los compradores podrían optar por adquirir esas existencias en lugar de comprar directamente a los campesinos, lo que generaría presión sobre el precio de la nueva cosecha.
También comentó que, de acuerdo con la información que conoce, Alimentación para el Bienestar tendría un mayor volumen de frijol negro que de pinto, aunque no precisó las cantidades disponibles de cada variedad.
Gaytán recordó que en el ciclo anterior hubo problemas con la operación de los mecanismos de compra y las listas de productores, por lo que planteó la necesidad de conocer cómo se organizará el programa este año y qué medidas se tomarán para evitar que se repitan esas situaciones.
Proponen reunión con Alimentación para el Bienestar
Ante ese escenario, Jorge Pérez planteó la necesidad de establecer una reunión con representantes de Alimentación para el Bienestar y mantener coordinación sobre la comercialización de los inventarios federales.
Como ejemplo de una alternativa, mencionó que si el Gobierno adquirió el frijol a 27 pesos por kilogramo y posteriormente lo vendiera a 18 pesos, reduciría la pérdida económica respecto a una venta a un precio todavía menor.
Pérez explicó que una mayor recuperación de esos recursos permitiría a la dependencia conservar capacidad para continuar con el acopio de producto. Se trató de una propuesta planteada durante el programa, no de un precio oficial anunciado por el Gobierno.
Durante el intercambio, Gaytán señaló que cualquier pérdida en esos inventarios representa recursos públicos, debido a que el frijol fue adquirido con dinero de la población.
Buscarán reunirse con acopiadores
Jorge Pérez adelantó que buscaría reunirse con algunos acopiadores para recoger sus inquietudes sobre el comportamiento del mercado y reunir información que permita ampliar el análisis en una próxima emisión del programa.
La intención es conocer las condiciones que enfrentan quienes reciben y comercializan el grano, además de contar con elementos para presentar un panorama más completo sobre la cosecha y las perspectivas de precio.
El colaborador también señaló que las lluvias recientes beneficiaron a quienes sembraron trigo y favorecieron el llenado del frijol, mientras que ya comenzaron los arranques de cosecha en algunas zonas.
El volumen real de producción, las condiciones y calidad del grano, la demanda, las referencias del mercado y las decisiones del Gobierno Federal sobre sus inventarios son factores que incidirán en las negociaciones de la cosecha.
Los señalamientos de Jorge Pérez y Evenor Cuéllar se centraron en el efecto que las estimaciones de producción pueden tener sobre el precio del frijol y en la posición de los campesinos dentro de la cadena de comercialización.
Fuente: Notigram

