Nombres, nombres y… nombres / Granos y oleaginosas importaciones récord, producción de maíz a la baja y urge reenfoque al campo

El Sol de México. Alberto Aguilar. 21 de marzo de 2024

El panorama para el siguiente sexenio no será fácil y otro de los grandes retos, sea con Claudia Sheinbaum o Xóchitl Gálvez, será reconstituir la política del campo para aumentar la producción.

En granos y oleaginosas se va en picada y este 2024 sólo se producirán 37.6 millones de toneladas, baja del 7% contra 2023, según el GCMA que dirige Juan Carlos Anaya.

Con ello la autosuficiencia alimentaria caerá al 47%, la más baja de la historia y lejos del 70% que recomienda la FAO.

Sólo en maíz la producción disminuirá a 24.9 millones de toneladas, menos que en 2023 y a distancia de los 28.1 millones de 2016.

La situación no será mejor para trigo, sorgo y soya y las importaciones de granos y oleaginosas llegarán a un récord de 42 millones de toneladas, más de lo que produciremos.

Cierto la sequía ha influido, pero no es la única variable, dado el cuestionable accionar en el sector agropecuario por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

En Sinaloa, según el último reporte, el nivel de agua en las presas está en 16.7%, Sonora 15%, Tamaulipas 22%. Estos estados son fuertes productores de granos.

El problema es que el gobierno dejó de invertir en infraestructura y en el mantenimiento de la red vigente. Incluso desaparecieron los programas de tecnología de riego en Sader de Víctor Villalobos al igual que el presupuesto de Conagua de Germán Martínez se ha achatado.

Agregue una política con apoyos sólo al pequeño productor que poco ha servido. Anaya enfatiza la necesidad de retomar muchos de los esquemas que se eliminaron. Por ejemplo el ingreso objetivo, la agricultura por contrato y precios de garantía ampliados. Hoy apenas benefician al 3% de los agricultores.

En financiamiento únicamente 8% de los mismos accede, y peor en lo que hace a seguros con 3%, máxime el cambio climático.

Este año además el productor enfrenta precios bajos por la sobreproducción en el mundo. En maíz 34% menos, trigo 29%. La rentabilidad será acotada y están en riesgo las cosechas del 2025.

Igual por la falta de lluvias la temporada primavera-verano se ve amenazada, lo que ya lastimó en 2023 al frijol, cuyas importaciones se dispararon.

Así que más allá del cambio climático, la escena agrícola este 2024 no pinta bien.

Fuente: El Sol de México