Gabriel Peña | 16 de febrero de 2026
Las importaciones de maíz en México alcanzaron en enero de 2026 un nivel histórico para un inicio de año, al sumar un millón 970 mil toneladas, cifra que representa un crecimiento de 24.7% respecto al millón 580 mil toneladas registradas en el mismo mes de 2025, de acuerdo con datos oficiales de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM).
El aumento en las compras externas —tanto de maíz amarillo como blanco— refleja un cambio relevante en el patrón de abastecimiento del país y genera presión directa sobre los productores nacionales, particularmente en regiones agrícolas clave.
Importaciones de granos y oleaginosas también suben
El repunte del maíz impulsó el crecimiento de las importaciones totales de granos y oleaginosas, que incluyen productos básicos como trigo, arroz, frijol y soya.
En conjunto, estos productos pasaron de 3 millones 350 mil toneladas en enero de 2025 a 3 millones 810 mil toneladas en enero de 2026, lo que equivale a un incremento de 13.7% anual.
En términos de valor:
- Las importaciones de maíz ascendieron a 403 millones de dólares, un aumento de 15.8% frente a los 348 millones del año pasado.
- El valor total de granos y oleaginosas pasó de 1,092 millones de dólares a 1,186 millones de dólares, es decir, un crecimiento de 8.6%.
Maíz blanco se dispara casi 293%
Un análisis del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) destaca que el mayor dinamismo se observó en el maíz blanco, cuyas importaciones crecieron 292.9%, al pasar de 28 mil a 110 mil toneladas en un año.
La mayor parte del grano proviene de Estados Unidos, principal socio comercial de México en el sector agroalimentario.
Juan Carlos Anaya, director general del GCMA, advirtió que este incremento está generando presión directa en el mercado interno, especialmente en el Bajío, donde los productores enfrentan:
- Volúmenes importantes por comercializar
- Precios debilitados
- Competencia creciente del grano importado
Además, señaló que en estados como Chihuahua los agricultores compiten en un entorno donde el tipo de cambio apreciado favorece las importaciones, mientras enfrentan mayores costos de producción y precios internacionales a la baja.
¿Qué pasa con otros granos?
El comportamiento de los distintos productos muestra una recomposición en la demanda agroindustrial y forrajera:
Trigo
- Volumen: -9.1%
- Valor: -12.3%
Refleja un mercado más moderado y ajustes en inventarios.
Sorgo
- Volumen: +932%
- Valor: +891%
Es el grano con mayor dinamismo, lo que sugiere una fuerte recomposición en la demanda para alimentación animal.
Soya
- Volumen: +25.9%
- Valor: +31.3%
Indica mayor demanda industrial, especialmente en sectores de alimentos balanceados y aceites.
Frijol
- Volumen: -25.6%
- Valor: -41.7%
La caída responde a una menor necesidad de compras externas ante mayor disponibilidad interna.
Arroz
- Volumen: +46%
- Valor: +34%
Muestra un crecimiento importante en importaciones, posiblemente vinculado al consumo doméstico y la industria alimentaria.
¿Qué significa este récord en importaciones?
El aumento histórico en las importaciones de maíz plantea varios retos para el sector agropecuario mexicano:
- Mayor dependencia del exterior
- Presión sobre precios internos
- Competencia directa para productores nacionales
- Ajustes en la política de autosuficiencia alimentaria
Si bien las compras externas permiten cubrir la demanda nacional, especialistas advierten que el crecimiento acelerado en productos estratégicos como el maíz puede impactar la rentabilidad del campo mexicano.
Panorama 2026: más importaciones, más competencia
El arranque de 2026 confirma una tendencia de mayor integración comercial en el mercado de granos, pero también evidencia tensiones internas para el sector productivo.
El comportamiento del tipo de cambio, los precios internacionales y la política agrícola serán factores clave para determinar si este récord en importaciones se consolida durante el resto del año o responde a ajustes temporales en inventarios y demanda.
Fuente: Infopoder