Enrique Hernández | 16 de abril de 2026
El precio del kilo de tortilla subió más de 63% en términos nominales en el Valle de México durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y en lo que lleva el de Claudia Sheinbaum.
Al 16 de abril, un kilo valía 21.27 pesos en promedio en establecimientos de la Ciudad de México y el Valle de México, cuando a inicios del gobierno de López Obrador costaba 13 pesos, según el Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM).
Un aumento de hasta 4 pesos, como lo previó el Consejo Nacional de la Tortilla, no está sustentado en el comportamiento reciente del precio del maíz, sino en el aumento de costos operativos en la cadena de producción y comercialización, declaró el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).
Si se concreta el incremento de 4 pesos, el alimento costará casi 100 por ciento más que en 2019. Y tocará precios de entre 23.27 pesos y 25.27 pesos.
Entre 2021 y 2022, el precio tuvo su mayor alza en las últimas tres décadas. De un año a otro subió más de 6 pesos (o casi 44 por ciento).
En ambos años, México cerró con la inflación general más alta desde 2000, según datos del INEGI. La inflación fue de 7.36 por ciento en 2021 y de 7.82 por ciento en 2022.
Para frenar la espiral inflacionaria, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador lanzó el Paquete Contra la Inflación y Carestía en mayo de 2022, y medio año después presentó el Acuerdo de Apertura contra la Inflación y la Carestía.
En México existen más de 110 mil tortillerías y hay un mercado regional vinculado a distintos usos del maíz, como tostadas, tamales y pozole, según el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).
Agregó que la industria harinera atiende solo 17 por ciento del consumo humano de maíz y cerca del 45 por ciento del mercado formal de tortilla.
Durante los últimos 38 meses, los precios de harina, masa y tortilla se mantuvieron relativamente estables, pero la inflación acumulada fue de entre 12 y 16 por ciento, lo que generó presión a los márgenes de los productores, detalló la consultoría.
“El aumento en el precio de la tortilla responde a incremento en salarios, aumento en costos de gas y electricidad para la producción del alimento, alza de combustibles para distribución, un mayor costo de renta, mantenimiento y maquinaria, así como problemas de inseguridad y extorsión en diversas regiones”, comentó.
Anticipó un ajuste en el precio de la harina de alrededor de 3 por ciento, lo que implicaría un impacto estimado de 0.25 pesos por kilo de tortilla, principalmente en autoservicios y algunas tortillerías.
Fuente: Forbes México
