Ivette Saldaña | 21 de mayo de 2026.
La firma, realizada hoy, del acuerdo para ordenar la producción y comercialización del maíz blanco muestra un cambio en la política agrícola, porque se retomarán mecanismos como las coberturas de precios y los seguros climáticos, señaló el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).
Explicó que se recuperan “mecanismos orientados a brindar certidumbre de ingreso y rentabilidad al productor de maíz”, lo que podría reducir la volatilidad del sector agrícola.
Sin embargo, advirtió que existen retos importantes, como garantizar que el concepto de “precio justo” realmente asegure rentabilidad para los productores en un entorno de alta volatilidad.
También será necesario lograr un funcionamiento transparente y eficiente de las mesas de negociación entre productores, compradores y autoridades; consolidar un sistema efectivo de contratación anticipada que otorgue certidumbre comercial a ambas partes; y alcanzar reducciones reales en los costos de producción mediante compras consolidadas de insumos.
Asimismo, destacó la importancia de implementar de manera eficiente los mecanismos de administración de riesgos por parte de Hacienda, especialmente frente a variaciones de precios, clima y tipo de cambio.
En un comunicado, GCMA indicó que el nuevo esquema tiene como finalidad garantizar precios justos al productor, otorgar certidumbre en la comercialización y mejorar la planeación de las cosechas nacionales de maíz blanco.
La estrategia contempla un esquema de precio justo que beneficiará a 61 mil productores en entidades clave como Jalisco, Guanajuato, Michoacán, Tlaxcala, Campeche y Sinaloa, donde existe un volumen comercial de granos de alrededor de 7 millones de toneladas.
Además, explicó que los pequeños productores —aquellos con menos de cinco hectáreas— recibirán precios de garantía a través del programa Alimentación para el Bienestar.
Uno de los componentes centrales del modelo será la instalación de mesas de trabajo entre los distintos actores del sector para definir mecanismos de compras anticipadas de cosechas para los ciclos Primavera-Verano 2026 y Otoño-Invierno 2026/2027.
El programa establece que los acuerdos deberán concretarse al menos 45 días antes del inicio de las siembras, bajo esquemas regionales considerados justos, con el objetivo de asegurar la comercialización del grano nacional y evitar su desplazamiento frente a importaciones.
GCMA afirmó que este planteamiento representa un giro en la política agrícola del país al recuperar mecanismos que anteriormente ya habían sido utilizados.
Fuente: El Universal
