Alba Espejel | 07 de febrero de 2026
De octubre a enero, la distribución del aguacate poblano en el mercado nacional se duplica al pasar de 6 a 12 por ciento, informó el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).
Según el organismo, el incremento coincide con que Michoacán y Jalisco —únicos estados autorizados para exportar a Estados Unidos— concentran su producción en el mercado de ese país por la demanda del Super Bowl, lo que abre espacio para el aguacate poblano. Este aumento en la demanda hace que el fruto pase de 30 pesos por kilo hasta 98 pesos.
Fernando Cruz, director de Estudios y Proyectos de GCMA, explicó que el comportamiento del mercado del aguacate en México se ha transformado en los últimos años debido al crecimiento sostenido de la exportación hacia Estados Unidos en esta temporada.
Detalló que el país se mantiene como el principal productor mundial de aguacate, con una producción estimada en 2.75 millones de toneladas durante 2025, de las cuales aproximadamente 50 por ciento se destinó a la exportación, principalmente al país vecino, que concentra ocho de cada 10 toneladas enviadas al extranjero.
Cruz subrayó que la entidad poblana incrementa su participación en el mercado nacional entre octubre y enero, periodo considerado de cosecha alta, cuando su distribución pasa de 6 a 12 por ciento, de acuerdo con datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) recabados por GCMA.
Por otra parte, el experto indicó que la imposibilidad que tiene Puebla de exportar a Estados Unidos no está relacionada con la calidad del producto, sino con la falta de infraestructura certificada que garantice la trazabilidad del producto desde la huerta hasta el punto de exportación, requisito indispensable dentro del protocolo fitosanitario estadounidense.
El reto para Puebla no es productivo, es estructural. No contar con empacadoras certificadas limita el acceso a mercados de exportación, aun cuando la fruta cumple con estándares de calidadSeñaló
Estacionalidad y precios del aguacate poblano en 2025
De acuerdo con Cruz, el aguacate de mayor tamaño se destina al mercado estadounidense entre los últimos meses del año y el primer trimestre del siguiente. Esto hace que el producto disponible para el consumo nacional se encarezca entre 50 y 100 por ciento, dependiendo de condiciones climáticas, tamaño del fruto y canales de comercialización.
Por ese motivo, señaló que durante este periodo el aguacate poblano alcanza en algunos puntos de venta los 98 pesos por kilo, un valor 227 por ciento mayor. No obstante, enfatizó que el costo depende de varios factores, como el tamaño del fruto, la cadena de intermediación e incluso el clima.
Según GCMA, durante 2025 el aguacate poblano tuvo su mejor momento en el mercado nacional entre octubre y enero, con picos de 12 por ciento en enero y diciembre y de 11 por ciento en noviembre.
Dicho comportamiento contrastó con los meses de menor disponibilidad, como abril a agosto, cuando la participación mensual descendió a rangos de entre 4 y 6 por ciento debido a periodos de cosecha baja y siembra.
Superficie, producción y empleo en el estado
Por su parte, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) de Puebla informó que en 2025 Puebla registró 3,630.52 hectáreas sembradas, una producción de 26,248.31 toneladas, un rendimiento promedio de 8.99 toneladas por hectárea y un valor de producción de 431.53 millones de pesos. El cultivo estuvo presente en 46 municipios del estado.
Entre las principales demarcaciones productoras durante 2025 se encontraron Quimixtlán, Tochimilco, Chichiquila, Atlixco, Teziutlán, Zacapala, Tepexi de Rodríguez, Chilchotla, Zacapoaxtla, Xiutetelco, Huaquechula, Tlatlauquitepec y Cuautempan, que concentraron la mayor superficie sembrada, volumen de producción y valor económico de este alimento.
Así, la entidad se ubicó en el octavo lugar nacional por superficie sembrada y valor de producción, y en el séptimo lugar en volumen de producción.
La perspectiva de los productores poblanos
Berenice Martínez, productora de aguacate en el municipio de Huejotzingo, explicó que la principal desventaja para los productores poblanos se refleja en el precio, ya que el aguacate procedente de Michoacán y Jalisco se vende más caro por estar autorizado para exportarse a Estados Unidos, a pesar de que el producto poblano presenta características similares en calidad y consistencia.
No obstante, señaló que durante la temporada del Super Bowl esta dinámica se modifica, ya que una parte significativa del aguacate de mayor tamaño se destina al mercado estadounidense, lo que reduce la oferta en el mercado interno y genera un repunte en los precios nacionales, situación que beneficia de manera indirecta a los productores poblanos.
Pese a ello, Martínez subrayó que su incapacidad de exportar representa un reto adicional que impacta en su pérdida de ganancias. A ello se suman los intermediarios, pues este proceso hace que la utilidad sea mayor para quienes venden el producto que para quienes, como ella, lo cosechan.
Si Puebla tuviera el certificado de exportación, el aguacate tendría mayor demanda y mejor precio. La calidad ya la tenemos; lo que falta es el permisoAfirmó
Oportunidades y retos desde el sector empresarial
Mariela Solís, empresaria y productora de aguacate en la región de Atlixco, consideró que Puebla cuenta con condiciones productivas favorables, pero enfrenta retos importantes en términos de organización y comercialización frente a entidades que sí exportan.
Explicó que la falta de una estructura sólida de productores limita la posibilidad de acceder a mercados más competitivos, aun cuando el fruto cumple con estándares de calidad y consistencia similares a los del aguacate michoacano.
Durante temporadas de alta demanda, como la previa al Super Bowl, el mercado nacional absorbe mayor volumen de aguacate poblano, lo que representa una ventana de oportunidad para mejorar ingresos, aunque de manera temporal.
La empresaria indicó que el fortalecimiento de asociaciones de productores permitiría reducir la dependencia de intermediarios y generar estrategias conjuntas para posicionar el aguacate poblano dentro y fuera del país.
Añadió que el gobierno estatal ha invertido en capacitación técnica, lo que ha contribuido a mejorar la calidad del fruto; sin embargo, consideró necesario avanzar hacia procesos de certificación e inocuidad que permitan ampliar los mercados.
El potencial está ahí. Puebla tiene fruta de calidad y productores capacitados; el siguiente paso es la organización y el acceso a certificacionesOpinó
Super Bowl y estabilidad del mercado
José Juan Zamorano Mendoza, director de la Facultad de Ingeniería en Agronomía de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), explicó que el impacto del Super Bowl en el precio del aguacate ha cambiado en los últimos años debido a una mayor planeación, organización y capacidad productiva de los estados exportadores.
Indicó que Michoacán, con décadas de experiencia en el mercado internacional, ha logrado mantener niveles estables de producción, lo que ha reducido los incrementos abruptos en el mercado nacional que se registraban en años anteriores durante temporadas de alta demanda.
Añadió que los factores que actualmente generan incrementos significativos en el precio son principalmente los eventos climáticos extremos, como heladas o sequías, ya que afectan de manera directa y repentina la oferta del producto.
Zamorano señaló que Puebla no necesariamente debe centrar su estrategia en el mercado estadounidense, pues existen oportunidades en otros países, siempre que se cumplan los estándares de calidad e inocuidad requeridos.
La clave es la organización de los productores y la constancia. Los procesos de exportación llevan tiempo, pero son viables si se construyen de manera colectivaConcluyó
A nivel nacional, según la Sader de Puebla, las exportaciones de aguacate hacia Estados Unidos alcanzaron niveles récord el año pasado. Los envíos crecieron 11 por ciento respecto al año anterior.
Entre el cinco y el 31 de enero de 2025, se exportaron 127 mil toneladas, frente a las 114 mil toneladas registradas en el mismo periodo de 2024. Del total, 88 por ciento provino de Michoacán y 12 por ciento de Jalisco.
Fuente: El Sol de Puebla