Diyeth Arochi | 20 de julio de 2026.
Subida histórica en el precio de la papa en México
MÉXICO.- Comprar papa cuesta hoy mucho más que hace un año. En algunos puntos de venta, el precio prácticamente se duplicó y especialistas advierten que la reducción de la producción, los problemas climáticos y el incremento en los costos explican este comportamiento. Aunque ya comenzaron a ingresar nuevas cosechas, el alivio para los consumidores todavía será limitado.
Durante junio, el precio de la papa registró su mayor incremento anual para ese mes en 35 años, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Mientras tanto, un análisis del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) señala que el kilo de papa blanca llegó a encarecerse hasta 101.5% para el consumidor en la Ciudad de México.
La situación afecta tanto a las familias como a pequeños comerciantes, quienes han tenido que cambiar de proveedores, vender otras variedades o reducir las porciones para mantener sus precios. El panorama, según especialistas, responde a un problema de oferta y no a un aumento extraordinario en el consumo.
¿Por qué aumentó tanto el precio de la papa?
El incremento tiene su origen en varios factores que coincidieron durante los últimos meses, indica una publicación de El Economista. El principal fue la disminución de la oferta nacional, provocada por una menor superficie sembrada y una producción insuficiente.
«El aumento del precio de la papa responde, principalmente, a una menor disponibilidad nacional provocada por la reducción de la superficie sembrada, afectaciones climáticas, retrasos en las cosechas y mayores costos de producción, y no a un crecimiento extraordinario del consumo”, explica el GCMA.
De acuerdo con información del GCMA, complementada con datos de Profeco e Inegi, también influyeron:
La reducción de la superficie sembrada.
Retrasos en las cosechas de Puebla, Veracruz y Estado de México.
Temperaturas elevadas y estrés hídrico.
Menores rendimientos por hectárea.
Incremento en fertilizantes, agroquímicos, transporte, energía y financiamiento.
¿Qué ocurrió con los productores?
Especialistas explican que el problema comenzó durante 2025, cuando existió una sobreoferta que desplomó los precios pagados a los agricultores. En algunas regiones, la papa llegó a venderse hasta en un peso por kilogramo, pese a que producirla costaba alrededor de ocho pesos. Las pérdidas llevaron a numerosos productores a disminuir o incluso abandonar la siembra para el siguiente ciclo.
Como consecuencia, durante 2026 la producción resultó insuficiente para cubrir la demanda, generando el incremento que actualmente enfrentan consumidores y comercios.
¿Cuánto cuesta actualmente la papa?
Los datos presentados por el director general del GCMA, Juan Carlos Anaya, con base en información de Profeco, muestran el fuerte incremento registrado durante el último año:
Entre julio de 2025 y julio de 2026, el kilo de papa blanca para el consumidor en la Ciudad de México pasó de 28.78 pesos a 58 pesos, lo que representa un aumento de 101.5%.
Además, el precio también aumentó en otras etapas de la cadena comercial:
Precio al productor en Veracruz: de 7.90 a 25.75 pesos por kilogramo.
Precio de mayoreo en la Central de Abasto de la CDMX: de 14.50 a 36.50 pesos.
Precio de medio mayoreo: de 16 a 38.80 pesos por kilogramo.
Mientras tanto, los precios observados recientemente en supermercados fueron:
La Comer: 52.90 pesos por kilo
Soriana: 44.80 pesos
Chedraui: 64 pesos
Walmart: 66 pesos
¿Cuándo podría bajar el precio?
Por ahora no existe una fecha definida para que la papa vuelva a los niveles de precio observados antes de 2025.
El GCMA considera que la combinación de menor producción, retrasos en las cosechas y mayores costos mantiene un problema estructural de oferta, por lo que la recuperación será gradual. Aunque nuevas cosechas ya comenzaron a llegar al mercado y han ayudado a estabilizar parcialmente el abasto, la disponibilidad continúa siendo insuficiente para generar una reducción importante en los precios.
Comercios y familias buscan alternativas
El aumento también modificó la forma en que pequeños negocios y consumidores realizan sus compras.
Algunos comerciantes sustituyeron la papa blanca por variedades como la morena o la russet para mantener sus operaciones. Otros decidieron servir porciones más pequeñas sin incrementar el precio de sus productos.
En los hogares ocurre algo similar: algunas familias compran únicamente las piezas necesarias, mientras otras optan temporalmente por papas congeladas, puré procesado o platillos que no requieren este ingrediente.
Fuente: El Imparcial

