Redacción | 26 de septiembre de 2026.

MÉXICO PRODUCIRÁ SÓLO 49% DEL MAÍZ QUE CONSUMIRÁ DURANTE 2026
- El país prevé producir 23.5 millones de toneladas frente a un consumo estimado de 48.2 millones, por lo que deberá recurrir a las importaciones para cubrir la demanda restante
México llegará al Día Nacional del Maíz, que se conmemora el próximo 29 de septiembre, con una menor producción del grano y una mayor dependencia de las importaciones para cubrir las necesidades del mercado nacional.
De acuerdo con estimaciones del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), durante 2026 México producirá alrededor de 23.5 millones de toneladas de maíz, mientras que el consumo aparente alcanzará aproximadamente 48.2 millones de toneladas.
Esto significa que la producción nacional cubrirá cerca del 49% de la demanda, mientras que el 51% restante deberá ser abastecido mediante importaciones.
La situación contrasta con lo ocurrido en 2017, cuando el país produjo 27.7 millones de toneladas y registró un consumo de 40.3 millones, lo que representaba una autosuficiencia cercana al 69%.
MENOR PRODUCCIÓN Y MAYOR CONSUMO
Las cifras muestran que durante los últimos años la producción nacional ha disminuido al mismo tiempo que la demanda de maíz ha aumentado.
Entre 2017 y 2026, la producción se redujo en alrededor de 4.2 millones de toneladas, mientras que el consumo creció cerca de 7.9 millones de toneladas.
Como consecuencia, la parte de la demanda que debe cubrirse mediante compras al exterior pasó de aproximadamente 31% en 2017 a 51% durante 2026.
Durante los primeros siete meses de este año, México importó 14.72 millones de toneladas de maíz, la cifra más alta registrada para ese periodo y 7.4% superior a la del mismo lapso de 2025.
El GCMA calcula que las importaciones podrían alcanzar 24.8 millones de toneladas al cierre de 2026, con lo que superarían el volumen registrado durante 2025.
SE REDUCE LA SUPERFICIE DESTINADA AL CULTIVO
Uno de los factores relacionados con la disminución de la producción es la reducción de la superficie agrícola destinada al maíz.
En el ciclo primavera-verano de 2026 se cosecharon aproximadamente 5.4 millones de hectáreas, frente a las 6.2 millones registradas en 2017.
Especialistas del sector señalan que entre las causas se encuentran el incremento en los precios de fertilizantes, semillas y combustibles, además de problemas de financiamiento, sequías y modificaciones en los programas de apoyo al campo.
En estados productores como Sinaloa, las condiciones climáticas y la falta de agua también han afectado las actividades agrícolas. Para el ciclo otoño-invierno 2025-2026, de las 800 mil hectáreas de riego disponibles en la entidad, alrededor de 584 mil fueron sembradas.
MÉXICO MANTIENE UN RENDIMIENTO POR DEBAJO DEL PROMEDIO MUNDIAL
Otro de los retos para el sector es el rendimiento por hectárea. Las estimaciones del GCMA ubican el promedio nacional en alrededor de 3.8 toneladas por hectárea, mientras que el promedio mundial alcanza 6.1 toneladas.
La diferencia también se observa frente a otros países productores. Estados Unidos registra un rendimiento aproximado de 11.5 toneladas por hectárea, Ucrania de 7.1 y China de 6.8.
En México, Sinaloa presenta uno de los mayores niveles de productividad, con alrededor de 12 toneladas por hectárea, aunque algunas regiones de Chihuahua y Jalisco también alcanzan rendimientos similares.
Especialistas atribuyen parte de esta diferencia a factores como el acceso a tecnología, semillas, infraestructura, sistemas de riego, mecanización, financiamiento y asistencia técnica.
PRODUCTORES ENFRENTAN MAYORES COSTOS
A la reducción de la superficie y los rendimientos se suman otros desafíos económicos para los productores de maíz, entre ellos los precios internacionales, el aumento de los costos de producción y las dificultades para acceder a financiamiento.
También se señalan limitaciones en materia de seguros agrícolas y climáticos, mecanismos de protección de precios y asistencia técnica.
Estos factores pueden reducir la rentabilidad del cultivo y desincentivar que los agricultores continúen sembrando, lo que a su vez puede generar una mayor necesidad de recurrir a las importaciones.
De acuerdo con especialistas del sector, para fortalecer la producción nacional se requieren estrategias de largo plazo que contemplen financiamiento, seguros, tecnificación, asistencia técnica y mejores condiciones de comercialización.
PROPONEN FORTALECER EL APOYO AL CAMPO
Entre las medidas planteadas por especialistas se encuentra ampliar el acceso al crédito productivo para pequeños y medianos agricultores, además de establecer mecanismos que permitan reducir los costos del financiamiento.
También se plantea fortalecer los seguros agrícolas para hacer frente a fenómenos como sequías, exceso de humedad, heladas y plagas.
Otro punto señalado es impulsar mecanismos como la agricultura por contrato, coberturas de precios y esquemas que permitan a los productores conocer las condiciones de comercialización antes de iniciar la siembra.
Asimismo, se considera necesario aumentar la productividad mediante semillas mejoradas, tecnificación del riego, mecanización, investigación, fertilización adecuada y asistencia técnica.
Los especialistas consultados coinciden en que el desafío no se limita a incrementar la producción de manera inmediata, sino en generar condiciones que permitan al productor mantener una actividad rentable y sostenible.
La brecha entre producción y consumo continúa creciendo
Las estimaciones del GCMA muestran que México ha incrementado su dependencia del exterior para abastecer su demanda de maíz.
Mientras en 2017 el país producía cerca de siete de cada 10 toneladas que consumía, para 2026 la producción nacional cubrirá aproximadamente cinco de cada 10 toneladas.
El panorama representa uno de los principales retos para el sector agrícola, particularmente ante factores como el cambio climático, el aumento de los costos de producción y las condiciones del mercado internacional.
Con el Día Nacional del Maíz próximo a celebrarse, las cifras vuelven a colocar en el centro de la discusión la producción nacional, la productividad del campo y las estrategias necesarias para reducir la dependencia de las importaciones.
Fuente: Diario Presente
