Carlos Bojórquez Robles | 11 de julio de 2026.
El mercado de fertilizantes atraviesa una etapa de recomposición este año. Mientras los fertilizantes fosfatados mantienen una sólida demanda y precios relativamente firmes, la urea comienza a mostrar señales de relajación en los mercados internacionales, un escenario que podría modificar las estrategias de compra de los productores agrícolas mexicanos para el próximo ciclo.
Mercado nacional
De acuerdo con el reporte del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), México importó 1.68 millones de toneladas de fertilizantes entre enero y mayo, volumen 14.3% inferior al registrado en el mismo periodo de 2025. Sin embargo, el costo promedio de importación aumentó 29.1%, al ubicarse en 418 dólares por tonelada, reflejando que el mercado continúa operando con precios elevados.
La principal transformación se observa en la composición de las compras. Los fertilizantes fosfatados registran el mayor crecimiento: las importaciones de fosfato diamónico (DAP) aumentaron 56.3% para alcanzar 395,000 toneladas, mientras que el fosfato monoamónico (MAP) creció 44.3%, con 60,000 toneladas. También el cloruro de potasio mostró una recuperación de 13.8%. En contraste, varios fertilizantes especializados redujeron significativamente su participación. Las mezclas Complejo Triple 16 disminuyeron 63%, el sulfato de amonio cayó 55% y el fosfonitrato retrocedió 39%, reflejando ajustes en las estrategias de fertilización y en las decisiones de compra de distribuidores y productores.
Aunque la urea sigue siendo el fertilizante más utilizado en México, con 691,000 toneladas importadas —equivalentes al 41% del total—, sus compras descendieron 4.2% respecto al año anterior.
Tendencia global
En el ámbito internacional, el mercado comienza a enviar señales favorables para este producto nitrogenado. La reciente licitación de India cerró en 445 dólares por tonelada CFR, aproximadamente 50% por debajo del nivel observado el mes previo, mientras que el regreso gradual de China como exportador ha contribuido a aliviar las restricciones de oferta que presionaron los precios durante los últimos meses.
En cambio, el mercado de fosfatos mantiene una mayor fortaleza. Aunque la demanda para la temporada Kharif en India muestra una moderación, la amplia oferta proveniente de Marruecos, Arabia Saudita y Rusia continúa sosteniendo el abastecimiento mundial. No obstante, los elevados costos del amoniaco y del azufre limitan una disminución importante en los precios internacionales de DAP y MAP.
La potasa también ofrece una referencia relevante para el segundo semestre del año. India firmó nuevos contratos a 383 dólares por tonelada CFR, nivel que servirá como referencia para el mercado global, mientras Canadá avanza en el desarrollo del proyecto Jansen de BHP, considerado una de las mayores expansiones de capacidad de producción de potasa a nivel mundial.
Para estados agrícolas como Sinaloa, donde la fertilización representa uno de los principales componentes del costo de producción, la evolución de estos mercados será determinante en la planeación financiera del ciclo Otoño-Invierno 2026/27. Aunque la baja de la urea abre una ventana de alivio para los cultivos de alta demanda de nitrógeno, la firmeza de los fertilizantes fosfatados mantiene la presión sobre los presupuestos de los productores, quienes deberán optimizar sus programas de nutrición para preservar la rentabilidad.
«Una menor actividad en las importaciones de mayo responde al ajuste en las compras de fertilizantes compuestos y especializados, mientras que las importaciones continúan concentrándose en productos estratégicos como urea, DAP y MAP, lo que refleja una estrategia de abastecimiento orientada a garantizar la disponibilidad de nutrientes esenciales, mediante una mayor diversificación de proveedores, en un entorno internacional que continúa marcado por alta volatilidad e incertidumbre geopolítica», señaló Juan Carlos Anaya, director general del GCMA.
Fuente: Debate
