Carlos Bojórquez Robles | 16 de julio de 2026.
La confirmación del primer caso de gusano barrenador del ganado (GBG) en Hidalgo del Parral, Chihuahua, representa un nuevo desafío para la ganadería mexicana al extender la emergencia sanitaria hacia el segundo estado exportador de ganado en pie con destino a Estados Unidos, advirtió el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).
Amenaza regional
Con este reporte, únicamente Sonora, Sinaloa, Baja California y Baja California Sur permanecen libres de casos positivos, por lo que preservar ese estatus sanitario se convierte en una prioridad para proteger la competitividad pecuaria y evitar mayores restricciones comerciales.
El organismo destacó que el problema trasciende las fronteras nacionales. En Estados Unidos se mantienen 37 casos confirmados, de los cuales 36 corresponden a Texas y uno a Nuevo México, lo que confirma que el gusano barrenador constituye una amenaza regional que requiere una estrategia permanente de cooperación entre ambos países.
El GCMA subrayó que la presencia de la plaga no representa ningún riesgo para el consumo de carne de bovino, ya que se trata de un problema estrictamente de sanidad animal. La oferta de carne en el mercado nacional continúa disponible, pues el ganado que temporalmente no puede exportarse sigue comercializándose con engordadores mexicanos.
No obstante, la contingencia sí está elevando los costos de producción. Los productores deben asumir gastos adicionales por la aplicación obligatoria de baños garrapaticidas, ivermectina y otros tratamientos preventivos, además de los costos derivados de inspecciones, trazabilidad, puntos de verificación y controles sanitarios establecidos por Senasica.
El impacto económico también comienza a reflejarse en las exportaciones. Hasta mayo, alrededor de 1.974 millones de cabezas no habían podido exportarse, lo que representa un costo de oportunidad estimado en 592 millones de dólares para el sector. Mientras un animal destinado al mercado estadounidense puede alcanzar un valor cercano a 1,200 dólares por cabeza, en el mercado nacional su precio ronda los 900 dólares, reduciendo los ingresos para los productores.
A pesar de ello, la producción de carne mantiene su dinamismo. El mercado nacional dispone de aproximadamente 751,000 toneladas de carne en canal, con un valor estimado de 6,240 millones de dólares, lo que ha contribuido a amortiguar el impacto del cierre parcial de las exportaciones.
Para el GCMA, la prioridad inmediata consiste en fortalecer la regionalización sanitaria, acelerar la liberación de 500 millones de moscas estériles por semana como parte de la estrategia de erradicación y reforzar la coordinación entre Senasica, USDA-APHIS, gobiernos estatales y organizaciones ganaderas.
El organismo enfatizó que la reapertura total del comercio de ganado en pie con Estados Unidos debe sustentarse en criterios técnicos y sanitarios, no en decisiones políticas. Asimismo, llamó a mantener libres de la plaga a entidades como Sinaloa, donde la sanidad animal representa un activo estratégico para preservar la competitividad del sector pecuario y el acceso a los mercados internacionales.
«La confirmación del primer caso de GBG en Chihuahua marca un punto crítico en la evolución de la emergencia sanitaria, al presentarse en el segundo estado productor y exportador de ganado en pie del país. Es indispensable fortalecer la regionalización sanitaria, acelerar la liberación de moscas estériles y reforzar la coordinación entre Senasica, USDA-APHIS, gobiernos estatales y productores, para contener la dispersión de la plaga y recuperar cuanto antes la normalidad del comercio pecuario con Estados Unidos», señaló Juan Carlos Anaya, director general del GCMA.
Fuente: Debate

