Valeria Cortés Alvarado | 20 de junio de 2026.
México exportó productos agroalimentarios por US$ 18.460 millones entre enero y abril de 2026, consolidándose como uno de los mayores proveedores de alimentos de América Latina. Sin embargo, el crecimiento de las importaciones provocó una caída de 20,8% en el superávit comercial, un resultado que comenzó a generar preocupación en una actividad clave para la generación de divisas.
Los datos difundidos por el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) muestran una realidad con dos caras. Por un lado, las exportaciones mantuvieron niveles históricamente elevados. Por otro, las compras externas avanzaron a un ritmo mayor y redujeron la ventaja comercial que el sector había construido durante los últimos años.
Durante abril, las exportaciones agroalimentarias alcanzaron US$ 5.050 millones, un incremento de 9% interanual. En el mismo período, las importaciones sumaron US$ 4.064 millones, con un crecimiento de 4,3%.
En el acumulado del primer cuatrimestre, las importaciones crecieron hasta US$ 15.532 millones, reduciendo el saldo positivo del sector a US$ 3.028 millones.
El aguacate pierde protagonismo y el tequila sorprende
Uno de los datos más llamativos del informe fue el comportamiento de algunos de los productos más emblemáticos de la oferta exportadora mexicana.
El aguacate, considerado uno de los principales motores del comercio agroalimentario del país, registró una caída de 23,6% en sus ventas externas. También retrocedieron el tomate (-11,9%), la cerveza (-4,8%), los chiles (-4,1%), las berries (-1,5%) y el azúcar (-7,1%).
Las bajas se produjeron en un marco de mayor competencia internacional, cambios en la demanda y ajustes en algunos mercados compradores.
La excepción fue el tequila. Las exportaciones de esta bebida crecieron 14,1%, convirtiéndose en uno de los segmentos con mejor desempeño durante el período analizado.
También mostró estabilidad el complejo bovino, integrado por ganado y carne, que avanzó 0,4% respecto al año anterior.
El comercio agroalimentario entra en una nueva etapa
Los números reflejan un escenario diferente al observado en años anteriores, cuando las exportaciones crecían a mayor velocidad que las importaciones.
México continúa siendo una potencia agroexportadora y mantiene un saldo comercial ampliamente favorable. Sin embargo, la reducción del superávit muestra que algunos de los productos que tradicionalmente impulsaban las ventas externas están enfrentando mayores desafíos.
Para el sector, la evolución del aguacate será uno de los factores a seguir de cerca durante el resto del año. Su peso dentro de la canasta exportadora hace que cualquier variación tenga impacto directo sobre el resultado general del comercio agroalimentario.
Al mismo tiempo, productos como el tequila demuestran que todavía existen segmentos con capacidad para expandirse y compensar parte de las caídas registradas en otras cadenas.
La pregunta ahora es si el retroceso del superávit responde a un fenómeno coyuntural o si marca el inicio de una etapa en la que México deberá diversificar aún más su oferta exportadora para sostener su liderazgo en los mercados internacionales.
Fuente: AgroLatam