Redacción | 03 de noviembre de 2026.

La reciente detección de la plaga del gusano barrenador del hueso del aguacate en algunos cargamentos en Michoacán —procedentes de otros estados— requiere un manejo cuidadoso, fundamentado en datos precisos y libre de generalizaciones que dañen a toda la agroindustria nacional.
La coyuntura obliga a reforzar los mecanismos de trazabilidad del fruto desde la huerta de origen hasta su destino final, ya sea en los mercados locales o en las rutas de exportación.
Un análisis elaborado por el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) detalla que las contingencias fitosanitarias trascienden el decomiso o la destrucción de lotes específicos.
La falta de información oportuna y de protocolos rigurosos pone en riesgo la continuidad comercial y la confianza de los compradores internacionales.
Las tensiones recientes en el sector combinan reclamos por precios bajos, inconformidades con programas oficiales y protestas de agricultores en el municipio de Peribán.
Riesgos sanitarios y comerciales
GCMA advierte que los efectos de la plaga abarcan múltiples flancos.
• En lo sanitario: los barrenadores dañan la pulpa y la semilla, lo que afecta el rendimiento y el valor comercial de la cosecha.
• En lo comercial: una detección implica restricciones puntuales sobre el lote afectado o su región de procedencia, aunque esto no representa por sí mismo una prohibición generalizada para las exportaciones del país.
• En lo logístico y económico: la suspensión de cortes frena las actividades de cuadrillas de jornaleros, transportistas y plantas empacadoras, lo que aumenta los costos operativos.
El mercado interno también resiente los paros operativos.
De cada 30 toneladas cosechadas en el país, cerca de 20 se destinan a la exportación, mientras que las 10 toneladas restantes abastecen el consumo fresco y la industria de procesamiento nacional.
Una menor oferta de aguacate mexicano en Estados Unidos abre la puerta a competidores internacionales, lo cual presiona a la baja los ingresos de los productores locales.
Recomendaciones
Ante este escenario, GCMA considera que los problemas de rentabilidad y las alertas sanitarias deben atenderse de forma paralela pero con soluciones diferenciadas, sin mezclar disputas comerciales con los protocolos de inspección.
En este sentido, la empresa de consultoría considera que deberán emprenderse las siguientes medidas.
Fuente: Fortuna y Poder
