Agrolatam: Dos alimentos básicos se disparan en México y uno ya subió casi 300% en origen

Camila Vergara | 06 de octubre de 2026.

Dos productos indispensables en la mesa mexicana volvieron a encender las alertas sobre el precio de los alimentos. El jitomate aumentó 22,79% durante la primera quincena de septiembre de 2026 y fue el producto de mayor incidencia al alza sobre la inflación, mientras la cebolla avanzó 8,61%, de acuerdo con los datos del Índice Nacional de Precios al Consumidor. El movimiento contribuyó a que la inflación general anual de México alcanzara 3,42%, frente al 3,26% registrado al cierre de agosto.

La presión fue especialmente visible dentro del segmento de frutas y verduras, cuyos precios aumentaron 3,38% quincenal. El comportamiento contrasta con otros productos agrícolas que durante el mismo período se abarataron: la papa y otros tubérculos retrocedieron 6,69%, el aguacate 4,02% y la naranja 3,95%. Esto muestra que el encarecimiento no fue uniforme dentro del sector agroalimentario y que jitomate y cebolla tuvieron un peso particular sobre el índice.

El salto también llama la atención porque pocos días antes la Secretaría de Agricultura había señalado que el país contaba con abastecimiento de jitomate, cebolla y chile verde para septiembre. Sinaloa, Chihuahua y Sonora se encuentran entre los estados que encabezan estas producciones, de acuerdo con la dependencia. La disponibilidad nacional, sin embargo, no impidió fuertes movimientos de precios en determinados mercados y etapas de comercialización.

 

De $7,15 a $28: la cebolla muestra el salto desde el campo

Uno de los datos más fuertes aparece antes de que el producto llegue a la góndola. Según la información sectorial disponible, el productor de cebolla recibía alrededor de $7,15 por kilogramo en septiembre de 2025, mientras que un año después la referencia llegó a $28, lo que supone un incremento cercano al 300%. Al consumidor final, el valor citado alcanza $66,80 por kilogramo, dejando una diferencia considerable entre el precio en origen y el que termina pagando una familia.

Las referencias oficiales permiten observar además la velocidad con la que puede cambiar este mercado. El 3 de septiembre, Profeco había informado un precio promedio de $38,24 por kilogramo para la cebolla dentro de su relevamiento. La variación posterior demuestra la volatilidad que pueden presentar las hortalizas frescas según región, establecimiento, calidad, disponibilidad y momento de comercialización.

El jitomate atravesó un recorrido igualmente complejo durante 2026. En marzo, Agricultura había explicado otro episodio de aumentos por una menor disponibilidad del producto: Sinaloa registraba entonces una caída del 16% en superficie sembrada, mientras que el impacto conjunto sobre superficie y rendimiento de la cosecha de invierno se estimaba en hasta 25%. Menor disponibilidad de agua, problemas fitosanitarios y condiciones del mercado exportador habían formado parte de aquella combinación.

Meses después, el Gobierno impulsó un acuerdo entre productores, distribuidores, comercializadores y cadenas comerciales que permitió una reducción inicial del 17% en el precio del jitomate, según Agricultura. El fuerte incremento registrado nuevamente en septiembre demuestra hasta qué punto el valor de una hortaliza perecedera puede modificarse dentro de una misma campaña.

 

Del productor al consumidor: una brecha que vuelve al centro de la discusión

Para el jitomate, especialistas del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas atribuyeron el incremento de septiembre a una menor disponibilidad de producto de buena calidad y menores volúmenes ingresando al mercado. El comportamiento resulta especialmente sensible porque se trata de uno de los ingredientes de mayor presencia en la alimentación mexicana y cualquier variación importante repercute rápidamente sobre el gasto cotidiano.

Los valores mayoristas más recientes muestran, al mismo tiempo, enormes diferencias entre plazas. Para comienzos de octubre, referencias basadas en el Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados ubicaban el jitomate entre aproximadamente $11,60 y $28 por kilogramo y la cebolla entre $18 y $39, dependiendo del mercado relevado. Esto obliga a diferenciar los precios mayoristas de los valores finales encontrados por los consumidores en comercios minoristas.

En el caso específico del jitomate saladette, los registros del 2 de octubre muestran esa dispersión con claridad: podía encontrarse desde $10 por kilo en el módulo de abasto de Oaxaca hasta alrededor de $27,50 en la Central de Abasto de Iztapalapa para determinadas presentaciones y procedencias. Incluso dentro de una misma central los precios variaban según origen y formato de comercialización.

La evolución de ambas hortalizas será especialmente relevante en las próximas mediciones de inflación. En septiembre, el jitomate fue el producto con mayor incidencia alcista en el INPC y la cebolla ocupó el segundo lugar entre los productos reportados con mayores aumentos. A comienzos de octubre, la amplitud de precios observada entre mercados mayoristas muestra que el impacto final continúa dependiendo tanto de la zona de producción y comercialización como del recorrido que cada kilogramo realiza hasta llegar al consumidor.

Fuente: Agrolatam

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