Mario Núñez | 21 de julio de 2026.
Culiacán, Sin.- La diputada local del PRI, Paola Gárate Valenzuela, advirtió que la política agropecuaria del gobierno federal ha debilitado la producción nacional y provocado una mayor dependencia de las importaciones de granos, al considerar que los agricultores enfrentan bajos precios, menor rentabilidad y una reducción de los apoyos para el campo.
La legisladora sostuvo que el principal problema ya no es la capacidad de producción del país, sino que los productores han perdido las condiciones necesarias para competir y obtener un ingreso digno por su trabajo.
“El problema ya no es solamente cuánto produce México, sino que nuestros agricultores han perdido las condiciones para competir y para vivir dignamente de su trabajo. Mientras enfrentan bajos precios y falta de apoyos, el país depende cada vez más de las importaciones para alimentar a su población”, expresó.
Gárate Valenzuela afirmó que la realidad del sector agrícola dista del discurso oficial sobre la soberanía alimentaria, ya que, dijo, los precios que reciben los productores por sus cosechas no permiten hacer rentable la actividad ni garantizar su permanencia en el campo.
La legisladora local señaló que en los últimos años se eliminaron programas de apoyo al sector y se redujeron los incentivos para la producción, situación que, aseguró, ha dejado en desventaja a quienes se dedican a sembrar alimentos.
Asimismo, criticó que, en lugar de fortalecer la producción nacional, el gobierno federal haya incrementado las compras de granos en el extranj
“Es contradictorio que un gobierno que se envuelve en el tema de la soberanía y se dice defensor del campo tenga abandonados a quienes producen los alimentos de nuestro país”, manifestó.
Como sustento de sus declaraciones, citó cifras del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), las cuales indican que durante el primer semestre de 2026 México importó 23.9 millones de toneladas de granos y oleaginosas, el mayor volumen registrado para un periodo enero-junio desde 2015, con un valor superior a 7 mil 581 millones de dólares.
En ese sentido, la diputada precisó que únicamente las importaciones de maíz alcanzaron 12.3 millones de toneladas, lo que representa un incremento anual de 8.6 por ciento, mientras que las compras de soya crecieron 9.8 por ciento y las de pasta de soya aumentaron 34.1 por ciento.
La presidenta de la Comisión de Desarrollo Económico del Congreso del Estado consideró que la combinación de bajos precios, la desaparición de programas productivos y la falta de certidumbre para los agricultores ha deteriorado la rentabilidad del campo mexicano, incrementando la dependencia alimentaria del país respecto a los mercados internacionales.
Fuente: El Sol de Sinaloa
