Eréndira Espinoza | 11 de mayo de 2026
El alto precio del jitomate ya afecta a los restauranteros del país, quienes están sacrificando ganancias y ajustan los ingredientes del menú para superar esa racha negativa, confiando en que el fuerte incremento, de más de 120%, sea algo “temporal”.
Para David Durán, dueño del restaurante Alberts en Portales, negocio especializado en desayunos y comidas, el costo de la caja de jitomate de la Central pasó de 200 a 450, es decir, el costo se disparó 125%, incremento que le ha hecho aceptar pérdidas.
«A la semana compro 312 kilos de jitomate, la caja está en 450 de primera calidad, a la semana estoy gastando 11 mil 700 pesos en jitomate, la verdad es que ya es algo que asumimos como una baja en la utilidad final. Mi política es no afectar al cliente, no subir mis precios, mantener la calidad. Confío en que sea algo temporal”, declaró.
Héctor Saavedra, dueño del Grillsado, negocio de venta de guisados con entrega a domicilio, explicó que el alto precio del jitomate le ha hecho replantearse el menú.
«Sí, he tenido que hacer adaptaciones en el menú. La mayoría de mis platillos llevan alguna salsa base que principalmente es jitomate o tomate. Así que tratamos de cocinar platillos que requieren menos de este insumo porque de otro modo afectamos la calidad”.
Reconoció que otra estrategia es buscar precios en la central de abasto o cazar ofertas en supermercados. “Si encuentro a buen precio aprovecho para comprar más, procesar y congelar para ir usando mientras el precio se estabiliza. Si es que esto sucede”.
Sin embargo, en estos momentos, tanto en el mercado de colonia como en los autoservicios, el precio del kilo de jitomate está en 59-60 pesos.
Ingrediente fundamental
Patricia Fernández, directora del restaurante Kukus Tradicional Cocina Yucateca, donde el jitomate es un ingrediente fundamental expuso:
«Está muy caro, pero hay que comprarlo. Estamos en el límite de se compra lo necesario. El jitomate lo necesitamos para sopa de lima, chilaquiles mayas, sopa de fideo con frijol…y no puedes subir precios porque no te lo pagan, así que estamos aguantando”.
Patricia también tiene un negocio de catering, donde ofrece pastas a sus clientes, segmento para el cual ha tenido que ingeniárselas.
«En catering estoy combinando el jitomate con puré de tomate, para que no pegue tanto, pero tengo que sazonarlo y eso toma más tiempo y dedicación”.
Alejandra Ávila, gerente del Shilpetin Asador Norteño, dijo que el negocio sí se ha visto afectado con el incremento.
«El jitomate está carísimo y nos hemos visto afectados con este incremento, sin embargo nuestros precios son los mismos. No se ha omitido nada en el menú, nuestra carta se mantiene igual”, comentó.
En su último reporte sobre la inflación, Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) reveló que el jitomate saladette acumuló un incremento anual del 120.8%; mientras que el jitomate bola de 76.8% y alertó que no hay señales de una corrección inmediata en los precios.
En México se observa un agotamiento de oferta sinaloense en productos como el jitomate, debido al estrés hídrico y a que los productores priorizan exportaciones en dólares sobre el mercado interno.
Fuente: Imagen Radio
