Nallely Hernández | 13 de abril de 2026
Mientras México y Estados Unidos abren la puerta al aumento de importaciones de carne de Brasil y Argentina, países como China y la Unión Europea han señalado recientemente hallazgos sanitarios que, incluso, frenaron la entrada de embarques de carne de res.
A mediados de marzo, China rechazó el ingreso de unas 22 toneladas de cortes de carnes de res, procedentes de la planta de Buenos Aires de ArreBeef, debido al riesgo de presencia de cloranfenicol, sus sales y ésteres, elementos dentro de la lista de sustancias prohibidas en animales destinados a alimento.
En un informe enviado a ganaderos mexicanos, se alertó que esta medida aplicada por la Administración General de Aduanas de China es prácticamente una alerta para tomar en cuenta sobre la importación de carne procesada de bovino.
«En términos técnicos, el caso impacta tres planos críticos: control de residuos, trazabilidad del lote y credibilidad de la certificación sanitaria frente al mercado chino.
En un informe enviado a ganaderos mexicanos, se alertó que esta medida aplicada por la Administración General de Aduanas de China es prácticamente una alerta para tomar en cuenta sobre la importación de carne procesada de bovino.
«En términos técnicos, el caso impacta tres planos críticos: control de residuos, trazabilidad del lote y credibilidad de la certificación sanitaria frente al mercado chino.
«El episodio debe leerse como una señal de riesgo reputacional y operativo para la carne argentina en su principal mercado de exportación (China)», se detalló.
En tanto, tras una investigación iniciada desde 2024, la Unión Europea determinó que 174 hembras tratadas con oestradiol 17ß, la variación más potente de estrógeno, fueron certificadas erróneamente como elegibles para sacrificio con destino al mercado europeo, el cual restringe esta hormona.
Bajo este escenario sanitario, Estados Unidos y México cada día aumentan la importación de carne procedente de los países sudamericanos bajo escrutinio.
En febrero pasado, el Presidente Donald Trump acordó la importación de hasta 80 mil toneladas de carne de res argentina, libre de aranceles, en medio de las afectaciones al ganado local por la sequía y el cierre a las exportaciones mexicanas de bovinos.
En tanto, México, por volumen, con datos a febrero de este año, ubicó a Brasil como el principal origen de las importaciones de carne bovina, incluso por arriba de Estados Unidos y Canadá, mientras que Argentina fue el quinto mayor participante, de acuerdo con datos de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG).
Sin embargo, para México, prescindir de los mercados brasileño y argentino es una tarea compleja, especialmente, por la demanda en consumo que tiene el País.
Juan Carlos Anaya, director general de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), expresó que pese a que en general, el sector pecuario mexicano, se ubica en número positivos, por tipo de proteína es donde se perciben los retos, lo que ha obligado a recurrir a cupos.
«Si fuéramos autosuficientes los precios se caerían. El haber abierto con el Pacic, el tema libre de aranceles nos permitió entrar a otros países que, vienen a competirle a nuestros socios comerciales.
«Claro, no hay que abrir el País y que esto genere un problema de competencia desleal, subsidios cruzados, no están mal los cupos, lo que está mal es cómo se han implementado», detalló.
En tanto, tras una investigación iniciada desde 2024, la Unión Europea determinó que 174 hembras tratadas con oestradiol 17ß, la variación más potente de estrógeno, fueron certificadas erróneamente como elegibles para sacrificio con destino al mercado europeo, el cual restringe esta hormona.
Bajo este escenario sanitario, Estados Unidos y México cada día aumentan la importación de carne procedente de los países sudamericanos bajo escrutinio.
En febrero pasado, el Presidente Donald Trump acordó la importación de hasta 80 mil toneladas de carne de res argentina, libre de aranceles, en medio de las afectaciones al ganado local por la sequía y el cierre a las exportaciones mexicanas de bovinos.
En tanto, México, por volumen, con datos a febrero de este año, ubicó a Brasil como el principal origen de las importaciones de carne bovina, incluso por arriba de Estados Unidos y Canadá, mientras que Argentina fue el quinto mayor participante, de acuerdo con datos de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG).
Sin embargo, para México, prescindir de los mercados brasileño y argentino es una tarea compleja, especialmente, por la demanda en consumo que tiene el País.
Juan Carlos Anaya, director general de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), expresó que pese a que en general, el sector pecuario mexicano, se ubica en número positivos, por tipo de proteína es donde se perciben los retos, lo que ha obligado a recurrir a cupos.
«Si fuéramos autosuficientes los precios se caerían. El haber abierto con el Pacic, el tema libre de aranceles nos permitió entrar a otros países que, vienen a competirle a nuestros socios comerciales.
«Claro, no hay que abrir el País y que esto genere un problema de competencia desleal, subsidios cruzados, no están mal los cupos, lo que está mal es cómo se han implementado», detalló.
Fuente: Reforma