Norte Digital: El principal perdedor por el cierre de la frontera al ganado mexicano fue el mercado de Estados Unidos: GCMA

Alejandro Salmón Aguilera | 02 de abril de 2026

La suspensión de exportaciones de ganado mexicano hacia Estados Unidos provocó pérdidas a la ganadería mexicana por mil 870 millones de pesos, y de cinco mil mdd para la industria cárnica de aquel país, afirmó Juan Carlos Anaya Castellanos, director general del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).

El cierre, causado por hallazgos de ejemplares de ganado bovino infectados de gusano barrenador del ganado (GBN), impidió la salida de un millón 560 mil cabezas, principalmente de los estados del norte del país, lo que generó pérdidas en divisas multimillonarias en ambos lados de la frontera, señaló.

El daño más grande lo sufrió el mercado estadounidense, ya que el ganado en pie no enviado a los Estados Unidos representa una merma en su producción de carne para ese país.

La declaración de Anaya Castellanos se da en el contexto de un anuncio hecho por la secretaria de Agricultura de los Estados Unidos, Brooke Rollins, en el sentido de que ya se analiza una reapertura gradual de la frontera al ganado mexicano, comenzando por cruces específicos y condicionada al control del gusano barrenador.

Estados Unidos perdió 600 mil toneladas de carne

Precisó que la falta de esas 1.56 millones de cabezas representa para el mercado estadounidense la pérdida potencial de casi 600 mil toneladas de carne, con un valor cercano a los 5 mil millones de dólares.

El analista señaló que este escenario ocurre en un momento en que Estados Unidos enfrenta el menor inventario ganadero desde 1951, lo que ha presionado al alza los precios del ganado y de la carne.

Explicó que, tras más de un año de restricciones, los ganaderos tuvieron que colocar el ganado en el mercado nacional a menor precio, lo que provocó pérdidas adicionales por costos de oportunidad.

En entrevista con grupo Radioforma, Anaya Castellanos señaló que un becerro destinado a exportación alcanza normalmente alrededor de mil 200 dólares por cabeza, mientras que al venderse en México se paga cerca de 900 dólares, lo que implica una diferencia de aproximadamente 300 dólares por animal.

«Estamos hablando de un millón 560 mil cabezas que no se han exportado. Esto ha significado pérdidas de divisas por más de mil 870 millones de dólares y también una pérdida para los ganaderos, porque ese ganado que se exporta vale alrededor de mil 200 dólares y en México se está vendiendo en 900 dólares», señaló.

Indicó que esta situación generó pérdidas cercanas a 500 millones de dólares para los productores exportadores, además de un ajuste en el mercado interno al tener que absorber ese volumen de ganado.

Anaya Castellanos agregó que el impacto también alcanza a Estados Unidos:

«Estados Unidos tiene un serio problema, con el menor inventario desde 1951, y al no permitir la importación de ganado mexicano se generó una presión adicional, lo que está impactando en precios históricamente altos de la carne y del ganado», afirmó.

Añadió que esta combinación de factores, junto con las restricciones sanitarias y decisiones comerciales, afectó tanto a productores mexicanos como a consumidores estadounidenses, con un encarecimiento generalizado del mercado cárnico en ambos lados de la frontera.

Fuente: Norte Digital

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