Redacción | 30 de marzo de 2026
El aumento de las importaciones de fertilizantes en México marca el inicio de 2026 con señales de alerta. Entre enero y febrero, el país adquirió 561,000 toneladas, un crecimiento de 34.1% frente a las 418,000 toneladas del mismo periodo de 2025.
Este repunte responde a un entorno internacional más presionado por el encarecimiento del gas natural, insumo clave en la producción, así como por el alza en los precios de amoniaco y urea, factores que elevan los costos en toda la cadena, refirió Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), en el reporte “Importaciones de fertilizantes en México y presiones globales de precios”.
Las compras externas mantienen una alta concentración geográfica. Rusia y Marruecos lideran el suministro de fertilizantes fosfatados, mientras que Omán, Qatar y Estados Unidos dominan el mercado de urea y nitrogenados.
Canadá se posiciona como el principal proveedor de potasa para México.
Esta dependencia de pocos orígenes incrementa la vulnerabilidad ante disrupciones logísticas y tensiones geopolíticas que afectan el flujo de mercancías.
Por tipo de producto, el comportamiento resulta desigual pero contundente en algunos segmentos.
La urea encabeza el crecimiento con un incremento de 268% anual, mientras que el fosfato diamónico (DAP) registra un salto extraordinario de 5,145%.
En contraste, fertilizantes complejos como el triple 16 caen 91%, en un entorno en que el mercado privilegia insumos básicos. Los ajustes en potasa y sulfato de amonio reflejan esta sustitución.
Conflicto internacional presiona costos
El aumento de precios se consolida con un alza de 12% anual y un incremento de 8% mensual.
La escalada del conflicto en Medio Oriente, con implicaciones en el Estrecho de Ormuz, añade presión sobre el gas natural, con incrementos estimados entre 10% y 20%, además de elevar los costos de transporte marítimo y generar incertidumbre en los tiempos de entrega.
México enfrenta un escenario complejo, ya que más del 70% de su consumo de fertilizantes depende de importaciones.
Se prevén mayores costos de fertilización en los próximos meses, así como aumentos en transporte y alimentos. Aunque parte del impacto aún no se refleja por inventarios previos, el traslado de costos hacia productores y consumidores se considera inminente.
Ante este panorama, GCMA advirtió la necesidad de diversificar orígenes de importación, fortalecer la producción nacional y aplicar estrategias de cobertura y gestión de riesgos.
En este sentido, México debe entender a la volatilidad del mercado de fertilizantes como un factor crítico para la seguridad alimentaria y la inflación agroalimentaria en el país.
Fuente: Fortuna y Poder
