Serpientes y Escaleras | 12 de enero de 2026
- La sobreoferta global empuja a la baja los precios de maíz, trigo y soya.
- El peso apreciado reduce el ingreso en pesos por las ventas agrícolas.
- Grandes volúmenes de grano siguen sin colocarse en el mercado nacional.
Los productores de granos en México enfrentan un escenario adverso ante el desplome de los precios internacionales del maíz, trigo, soya y pasta de soya. Especialistas del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas advirtieron que la combinación de una mayor oferta global y un tipo de cambio favorable al peso está debilitando la rentabilidad del sector.
Sobreoferta global acelera la tendencia bajista
El análisis se sustenta en el más reciente reporte del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, que elevó las previsiones de superficie sembrada, rendimientos e inventarios para el presente año. Este ajuste reforzó la presión a la baja en los mercados de futuros y redujo las expectativas de recuperación de precios en el corto plazo.
Tipo de cambio agrava el impacto
A la caída de las cotizaciones internacionales se suma la apreciación del peso frente al dólar, lo que disminuye el valor de las ventas agrícolas al convertirlas a moneda nacional. Para los productores mexicanos, este efecto cambiario se traduce en menores ingresos, justo cuando los costos de producción continúan al alza.
Inventarios sin salida en regiones clave
El problema se intensifica por los altos volúmenes de grano que permanecen sin comercializar. En Sinaloa aún hay entre 100 y 120 mil toneladas de maíz blanco del ciclo Otoño–Invierno 2024/25; en el Bajío se acumulan 600 a 700 mil toneladas del ciclo Primavera–Verano; y en Chihuahua se estima alrededor de un millón de toneladas de maíz amarillo pendientes de venta. Esta acumulación presiona aún más los precios locales.
Reclamos por apoyos y precios de garantía
El organismo consultor subrayó que el entorno bajista coincide con la falta de ajustes en los apoyos y en los precios de garantía. Mientras el precio de referencia se mantiene en 6 mil 150 pesos, los productores demandan 7 mil 200 pesos para compensar el encarecimiento de insumos y sostener la viabilidad de las próximas cosechas.
“Sin instrumentos oportunos de comercialización y manejo de riesgos, la abundante oferta global y el tipo de cambio apreciado seguirán presionando los ingresos del campo mexicano”, alertaron los especialistas.
Fuente: Serpientes y Escaleras