Redacción | 16 de febrero de 2026
Las importaciones mexicanas de granos y oleaginosas iniciaron 2026 con un crecimiento relevante. En enero, el volumen total importado aumentó 13.6% anual, mientras que el valor creció 8.6%, de acuerdo con cifras oficiales de ANAM analizadas por el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).
El volumen pasó de 3.35 millones de toneladas (Mt) en enero 2025 a 3.81 Mt en enero 2026, lo que representa 460 000 toneladas adicionales en un solo mes. En valor, las importaciones crecieron de 1 092 a 1 186 millones de dólares (MUSD), es decir, 94 MUSD adicionales.
El crecimiento estuvo impulsado principalmente por el maíz y el sorgo, en un contexto de tipo de cambio apreciado, menores precios internacionales de referencia y mayores costos de producción nacional.
Maíz blanco se dispara 293%
Dentro del maíz, el maíz blanco registró un incremento de 292.6% en volumen y 418% en valor, al pasar de 28 000 a 110 000 toneladas, generando presión directa sobre el mercado interno.
Este aumento coincide con volúmenes importantes por comercializar en el Bajío, donde los productores enfrentan precios debilitados ante la competencia del grano importado. En Chihuahua, el maíz amarillo compite en un entorno donde el tipo de cambio apreciado favorece las importaciones, mientras los productores nacionales enfrentan mayores costos y referencias internacionales a la baja.
Sorgo redefine el mercado forrajero
El sorgo mostró el crecimiento más acelerado: pasó de 6000 a 56 000 toneladas importadas, multiplicándose más de nueve veces. Esto reconfigura la dinámica de abastecimiento pecuario y amplía la competencia para productores nacionales.
Frijol: sobreoferta interna y caída de precios
Aunque las importaciones de frijol disminuyeron, el valor cayó 41.7%, reflejando debilidad en precios. El mercado interno enfrenta actualmente una amplia oferta nacional, lo que ha generado presión en precios al productor. A ello se suma la falta de compras oportunas por parte de Alimentación para el Bienestar a precios de garantía, particularmente para productores de hasta 20 hectáreas y con un máximo de 15 toneladas, situación que ha provocado acumulación de inventarios y mayor incertidumbre comercial.
Falta de ordenamiento comercial
Para GCMA, el comportamiento de enero evidencia la necesidad urgente de:
- Establecer acuerdos de comercialización antes de la cosecha.
- Garantizar ingreso mínimo al productor.
- Fortalecer el uso de coberturas de precios.
- Dar certidumbre en programas de compra institucional.
Sin mecanismos preventivos de mercado, el productor nacional continuará enfrentando ciclos de sobreoferta, presión en precios y pérdida de rentabilidad.
Fuente: 3Tres3 México
