Las guerras comerciales cuestan, pero la tesorería sirve para compensar daños al sector agropecuario y ganar votos.

El 23 de mayo pasado, El USDA anunció las medidas de ayuda a los agricultores de Estados Unidos en respuesta a los daños causados por represalias injustificadas y alteración de comercio, hasta por 16 mil millones de dólares, como sigue:

  1. Programa de Facilitación de Mercados (MFP) por $14.5 mil millones de dólares que considera pagos directos a los productores de diversos productos agropecuarios entre los que se encuentran:
    • Apoyos por acre a 24 productos dentro de los que destacan: maíz, sorgo, trigo, soya, arroz, cebada, frijol y algodón. El pago se realizará de acuerdo con la superficie dedicada al cultivo, sin embargo ésta no puede mayor a la superficie total del 2018.
    • Apoyos al cultivo de nueces, frutos rojos y uva fresca, de acuerdo con la superficie cultivada en 2019.
    • Pagos por quintal a productores de lácteos, según registros históricos de producción.
    • Apoyos para los productores de cerdo, de acuerdo con su inventario en un periodo de tiempo específico pendiente de definir.
    Los pagos se realizarán en tres parcialidades; las segunda y tercera se evaluarán de acuerdo con las condiciones del mercado y las oportunidades comerciales. El primer pago comenzará a fines de julio o principios de agosto. Si las condiciones lo ameritan, los pagos de la segunda y tercera parte se realizarán entre noviembre y principios de enero.
  2. Programa de Compra y Distribución de Alimentos (FPDP) por $1.4 billones de dólares para comprar productos excedentes afectados por represalias comerciales para su distribución en bancos de alimentos, escuelas y otros establecimientos que prestan servicios a personas de bajos ingresos.
  3. $100 millones de dólares para el Programa de Promoción del Comercio Agropecuario (ATP) dedicado al desarrollo de nuevos mercados de exportación, en nombre de productores.

Comentarios GCMA.

Estos programas de subsidios a los productores agropecuarios en Estados Unidos, así como otros que ya había anunciado su gobierno anteriormente, responden a compensaciones gubernamentales ante las pérdidas ocasionadas a los agricultores por la guerra comercial entre este país y China, principal importador de productos agropecuarios en el mundo, sin embargo las medidas anunciadas distorsionan los precios de los productos estadounidenses de exportación, en varios de los cuales México importa en forma relevante sin pago de aranceles.

Los apoyos por compensación anunciados incentivan la siembra de los productos incluidos y permiten a sus productores vender a precios más bajos que compensarán con ingresos vía subsidios gubernamentales.

En el caso de granos, oleaginosas, cerdos y productos lácteos, de los que México es importador, menores precios benefician a los consumidores nacionales, sin embargo afecta el ingreso para los productores mexicanos puesto que la cotización de importación incide directamente en los precios de las cosechas y otros productos nacionales además de que requiere de mayor presupuesto federal para compensar los niveles de precios de garantía e ingreso objetivo anunciados en la presente administración. Cabe mencionar que el efecto del anuncio de los programas en los granos y oleaginosas no se ha sentido en el mercado dado las adversas condiciones climáticas por las que atraviesan las zonas productoras en Estados Unidos que podrían disminuir considerablemente la producción del próximo ciclo.

En aquellos productos donde México es exportador y competidor de Estados Unidos, como es el caso de la nuez y los frutos rojos, la competencia desleal será evidente pues el productor norteamericano será mas competitivo en el mercado sabiendo que tendrá ingresos adicionales a través de apoyos de su gobierno.

Llama la atención que tanto el gobierno de México como el de Estados Unidos recurren a medidas proteccionistas similares para el sector agropecuario, cada uno de acuerdo con su tesorería.

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